El recrudecimiento de las tensiones internacionales y el cierre repentino del espacio aéreo en regiones calientes como Oriente Medio, debido al conflicto que estalló este fin de semana entre Estados Unidos, Israel e Irán, están dejando a miles de pasajeros atrapados, ya que sus vuelos están siendo cancelados.
A pesar de que es una situación delicada, muchos viajeros asumen erróneamente que el estallido de un conflicto bélico anula por completo su protección legal, dando por perdido su dinero, pero nada más lejos de la realidad.
La realidad jurídica es muy distinta. Las aerolíneas tienden a escudarse en la gravedad de las noticias internacionales para eludir sus responsabilidades más básicas, pero la ley es tajante al respecto. Tal y como ha recordado recientemente la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), los derechos fundamentales de los pasajeros siguen plenamente vigentes, incluso cuando el motivo de la cancelación es un conflicto armado a miles de kilómetros de distancia.
¿Estás protegido?
La clave está en el Reglamento europeo 261/2004. Esta normativa es de obligado cumplimiento para todos los vuelos que salgan de un aeropuerto de la Unión Europea o que estén operados por una aerolínea comunitaria.
Ante una cancelación por conflicto bélico, la aerolínea tiene la obligación legal de garantizarte dos derechos fundamentales:
- El derecho de asistencia (cuidado en tierra): Si te quedas tirado en la terminal, la compañía aérea debe hacerse cargo de tu manutención. Esto se traduce en proporcionarte comida y bebida suficientes en función del tiempo de espera. Además, si la reubicación en otro vuelo requiere pasar la noche, están obligados a pagarte un alojamiento en un hotel, así como el transporte de ida y vuelta entre el aeropuerto y dicho establecimiento.
- El derecho de elección: La empresa no puede obligarte a aceptar un bono o voucher. Tienes el derecho legal a elegir entre exigir el reembolso íntegro del billete (en dinero y en un plazo de siete días) si decides cancelar tu viaje, o exigir la reubicación en el primer vuelo alternativo disponible que te lleve a tu destino final en condiciones de transporte comparables.

Podrías perder la indemnización
Llegados a este punto, es vital separar el concepto de reembolso del de indemnización. Aquí es donde está la mayor confusión entre los usuarios y donde la balanza se inclina a favor de las aerolíneas.