Ubisoft está viviendo unos meses difíciles, con una profunda reestructuración que se ha traducido en la creación de varias «casas creativas», especializadas en sus distintas franquicias. El golpe en las acciones de la compañía ha sido intenso, y se teme una reducción de plantilla de más de 2.000 empleados.
En este contexto, acabamos de recibir los resultados financieros de la compañía para este año fiscal, en los cuales la compañía francesa habla de que se ha llevado a cabo «un reseteo estratégico y transformación», con una previsión de que el dinero efectivo tenga «un punto bajo» durante el siguiente ejercicio. Hasta el ejercicio 2027-2028 no se espera un fuerte rebote, con una situación más estable para 2028-2029.
Ubisoft vive un año difícil, pero espera rebotar con fuerza en los próximos ejercicios fiscales
En los resultados de Ubisoft se destaca que la empresa generó un 54% menos de dinero durante el último trimestre (en comparación con el año anterior), aunque destacan que entonces contaron con el lanzamiento de Assassin’s Creed Shadows, además de «altas ganancias mediante varios acuerdos».
En cómputo global, Ubisoft ha registrado un resultado operativo negativo récord de más de 1.300 millones de euros, aunque apunta que durante el último trimestre han llegado a superar sus previsiones en torno al valor total de productos y servicios que han vendido (desde los 390 millones que planteaban a los 415 millones que consiguieron). En particular, lo explican con la importancia de su catálogo de videojuegos.
Por tanto, Ubisoft reconoce la situación actual, y estima que en el próximo año fiscal (2026-27) tienen Assassin’s Creed Black Flag Resynced como uno de los grandes lanzamientos y que estarán reestructurando costes. Esperan que el resultado operativo siga descendiendo (en un dígito de porcentaje) y que ya para el ejercicio 2027-2028 se produzca un ‘fuerte rebote’ con un mayor número de lanzamientos de las sagas Assassin’s Creed, Far Cry y Ghost Recon.
Yves Guillemot, CEO de Ubisoft, ha afirmado que este año fiscal «fue decisivo» y que han iniciado «una transformación ambiciosa, con una organización más ágil y centrada». A este respecto, ya esperaba que el ejercicio supusiera un punto bajo en su trayectoria económica, con menos lanzamientos y más costes de reestructuración.