Es posible que, una vez que llevas un tiempo con el mismo móvil y cable, este comience a fallar, y para que cargue tienes que tocarlo, pues solo lo hace en una posición, algo bastante incómodo y que puede pasar tanto con cables originales, como con copias baratas.
Y es que, pese a que a veces es problema del cable, otras no, y probando con uno diferente ves que también ocurre, por lo que empiezas a sospechar del cabezal, de la batería del teléfono, del conector, etc. La mayoría de veces hay un culpable, que vamos a ver ahora.
¿Por qué el móvil no carga bien?
En realidad, muchas veces el problema no está en el cable ni en la batería, sino en algo mucho más sencillo: la suciedad que se acumula dentro del conector de carga. Parece una tontería, pero con el paso del tiempo el móvil va recogiendo polvo, pelusas del bolsillo, restos de tela… y todo eso acaba metido justo donde enchufas el cable.
Al principio no te das cuenta, pero poco a poco esa suciedad se va compactando en el fondo del puerto. Llega un punto en el que el cable ya no entra del todo, aunque a simple vista parezca que sí. Por eso tienes que moverlo, apretarlo o dejarlo en una posición concreta para que cargue. No es que el cable esté fallando necesariamente, es que no está haciendo buen contacto.
De hecho, es muy típico pensar: “vale, el cable está roto”, compras otro o pruebas uno distinto… y pasa exactamente lo mismo. Ahí es cuando empiezas a sospechar de cosas más caras o complicadas, como el conector o incluso la batería. Pero en la mayoría de los casos, el problema sigue siendo esa suciedad acumulada (pese a que a simple vista no la veas, y pienses al leer esto que no es así).

La solución es mucho más simple de lo que parece. Con un palillo de madera, de los de dientes de toda la vida, puedes limpiar el interior del conector con cuidado. Lo importante es no usar nada metálico para no dañar los pines. Vas rascando suavemente por dentro y verás que empiezan a salir pelusas y polvo bastante compactado. A veces sale más de lo que esperabas.