
Entrevistamos a Billy Magnussen, protagonista de la serie ‘The Audacity’ que desmonta el mundo de las grandes tecnológicas con el foco en Silicon Valley. El intérprete nos da las claves de esta comedia negra de AMC+ que cuenta con un reparto de altura y la firma de uno de los artífices de éxitos como ‘Better Call Saul’ o ‘Succession’. «La tecnología es un arma de doble filo», advierte el actor
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“¡No aceptéis las cookies! ¡No aceptéis las cookies!”. Este es el consejo que nos brinda Billy Magnussen (medio en broma, medio en serio) al preguntarle cómo ha cambiado su relación con la tecnología a raíz de su trabajo en The Audacity, la nueva serie de AMC+ que ha llegado este mes de abril al canal de streaming, anunciando su renovación por una segunda temporada incluso antes de su estreno. El actor, popular por ficciones televisivas como Made for love o Black Mirror, y películas como Into the woods o Noche de juegos, interpreta a Duncan Park, el director ejecutivo de una empresa de Silicon Valley especializada en la minería de datos.
Creada, escrita y producida ejecutivamente por Jonathan Glatzer (artífice de otros títulos de éxito como Better Call Saul o Succession), The Audacity se introduce en esa burbuja de California en la que se concentran las principales compañías tecnológicas del mundo para romperla y retratarla en forma de una inteligente y divertida sátira. La historia arranca cuando la empresa de Park, llamada Hypergnosis, entra en una importante crisis económica tras el fracaso de una operación fallida fruto de sus impulsivas decisiones.
Una conducta que el protagonista intenta corregir con ayuda de su terapeuta, la doctora JoAnne Felder -el otro gran personaje de la serie junto a Duncan, a la que da vida una brillante Sarah Goldberg-. Ambos desatan una gran confrontación cuando el chico descubre que la especialista -que trata en su consulta a los principales magnates del valle- está usando la información que le comparten sus clientes para realizar inversiones personales. Es entonces cuando se detona toda una enredada disputa marcada por la lucha de egos, los dilemas éticos y la necesidad de hacer lo que sea para que el precio de sus errores, como dice el lema de la ficción, siempre lo paguen otros.

Billy Magnussen y Sarah Goldberg en ‘The Audacity’
Pero esa guerra no será cosa de dos, sino que implicará a un gran plantel de secundarios -con multimillonarios, psiquiatras, gurús, nerds informáticos y yuppies digitales- que es encarnado por un reparto coral y de altura. En el elenco, que es otro de los principales atractivos de la producción, figuran intérpretes de renombre como Zach Galifianakis (Resacón en las vegas), Paul Adelstein (Prison Break), Lucy Punch (Motherland), Rob Corddry (The Daily Show) o Simon Helberg, al que hará gracia ver como freak tecnológico tras su icónico papel como científico en la emblemática The Big Bang Theory, sitcom de la CBS en la que hacía del carismático Howard Wolowitz.
“Leí el guion de Jonathan Glatzer y pensé: Dios mío, quiero con todas mis fuerzas tener la oportunidad de dar vida a Duncan. Hice una audición para el papel y luché por él”, cuenta Magnussen a verTele, durante una reciente visita promocional a Madrid de la mano de AMC+, explicando lo que le “fascinó” del personaje. “Me encantó el hambre de este tipo, que está un escalón por debajo de ser un titán tecnológico, y su necesidad y deseo de ser visto y reconocido. No creo que Duncan sea un mal tipo, creo que es un hombre perdido. Cuando leí eso en el guion pensé: Dios, hay una profundidad de personaje aquí a la que quiero hincar el diente”, explica con entusiasmo el actor.
Una definición que sintetiza a la perfección los factores principales por los que The Audacity merece la pena. Y es que la serie encuentra desde su primer capítulo un gran equilibrio entre ese ejercicio de sacar a relucir las miserias y artimañas de un Silicon Valley que prácticamente controla el mundo y el de ahondar en la psicología humana y carencias emocionales de las personas que lo habitan.

Billy Magnussen y Paul Adelstein en ‘The Audacity’
‘The Audacity’, la serie que retrata las miserias de Silicon Valley
“El éxito tiene un precio, que lo paguen otros”. Como decíamos, este es el eslogan con el que AMC+ ha presentado The Audacity en España, resumiendo en una potente frase el modus operandi de los multimillonarios que controlan las principales empresas del mencionado ‘centro de mando’ norteamericano. Lo curioso es que la ficción utiliza en Estados Unidos otra consigna aún más explícita: “Move fast and break people” (“Muévete rápido y rompe a las personas”).
Se trata de una frase que versiona de forma atinada el lema interno acuñado por Mark Zuckerberg en los orígenes de Facebook, Move fast and break things (Muévete rápido y rompe cosas). Con él, invitaba a sus trabajadores a actuar de una manera a la postre irresponsable en la que innovación y la experimentación prevalecieran sobre la precaución. En definitiva, se encomendaba a aquello de que ‘no se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos’. Lo que The Audacity nos subraya es que no son cosas las que se quiebran, sino las propias personas.
“Creo que cuando empezó la era ‘puntocom’ había mucha esperanza, era emocionante, eran personas que querían hacer algo hermoso. La cuestión es que todas esas personas intentaban construir un producto perfecto, intentaban construir cosas perfectas… pero la verdad es que son personas imperfectas quienes las construyen y me encanta explorar eso. Son personas intentando alcanzar la perfección sin ser perfectas y perdiendo el tiempo mirando hacia fuera en lugar de mirar hacia dentro para arreglarse a sí mismas, y todos ignoran eso”, reflexiona Magnussen.
Mediante la figura de su personaje, The Audacity ahonda en los intereses que se esconden detrás de la minería de datos y enseña lo que las grandes empresas tecnológicas hacen con la información que todos los usuarios les brindamos a través de nuestro uso cotidiano del universo de Internet. Estas compañías se dedican analizar todos esos datos masivos (el llamado ‘big data’) que reciben a diario de nuestras aplicaciones móviles, sintetizando factores como la ubicación geográfica, el género, la edad, el nivel económico, la corriente ideológica, el comportamiento frente a la publicidad y un largo etcétera.
Toda esa información, que cedemos de forma relativamente pasiva -aceptando a ciegas ciertas políticas de privacidad en nuestros dispositivos-, es comercializada a posteriori a grandes poderes económicos o institucionales, ya que son útiles para detectar vía ‘machine learning’ ciertos patrones y tendencias a nivel macro con los que establecer estrategias útiles a nivel financiero o incluso político. “¡No aceptéis las cookies! ¡No aceptéis las cookies!”, advierte con humor Billy Magnussen al explicar lo que ha aprendido gracias a este proyecto. “La tecnología es un arma de doble filo”, considera el actor.
“Es algo muy bonito que puede conectarnos, puedes aprender, no tienes que perder tiempo… bueno, ‘perder tiempo’ no es la mejor forma de decirlo, pero ahora tenemos acceso a la información a una velocidad increíble. Y eso es un regalo para personas que quizá no tenían educación, oportunidades o ese acceso antes, y ahora lo tenemos en la palma de la mano. Y al mismo tiempo, puede ser una herramienta muy peligrosa que nos vuelve vagos, nos desconecta y nos distancia de otras personas”, valora el intérprete.

Billy Magnussen, en una escena de ‘The Audacity’
En definitiva, The Audacity se presenta como una oportuna comedia negra que pone el foco en una temática tan actual como la que recientemente abordaba la española Entrepreneurs de Disney+. Sin embargo, si la ficción de los Pantomima Full servía para desmontar de una forma blanca y ligera la meritocracia y las farsas del neocapitalismo, la serie de AMC+ esconde bajo el paraguas del humor una seria problemática que nos afecta más de lo que pensamos y retrata de forma descarnada ese centro tecnológico que mueve los hilos del mundo desde las sombras.
“¿Estarán contentos en Silicon Valley? Presentamos la serie en San Francisco a gente de allí, y todos dijeron: ‘Wow, lo habéis clavado. Esto es más o menos así’”, nos desvela Magnussen. “Pero creo que lo bonito de la escritura y la narrativa de Jonathan Glatzer es que la serie trata realmente sobre la humanidad de las personas dentro de estas burbujas. Podríamos haber situado la historia en la industria del cine o en la financiera. Simplemente elegimos el mundo tecnológico porque es muy influyente e importante en la sociedad moderna. Lo que me encanta de la serie es que podría situarse en cualquier industria, pero elegimos esta por su relevancia actual”, sentencia.