Uno de los juegos más jugados e imitados de la última década es Stardew Valley, un éxito comercial con decenas de millones de copias vendidas en todo el mundo. Lo que pocos conocen es que su creador, Eric Barone, estuvo a punto de tirar la toalla con el proyecto por un error grave.
La información no es completamente nueva, forma parte de una entrevista en PC Gamer de 2016, pero la publicación la ha recuperado por el décimo aniversario de este simulador de granjas para recuperar sus declaraciones antes de saber que se convertiría en un fenómeno.
Barone por ejemplo explica que en el primer año de trabajo tenía el juego funcionando, pero eliminaba secciones enteras, rehacía características e historias según iba creciendo en ambición. Esto iba retrasando la fecha de lanzamiento, pero no fue el único obstáculo al que se enfrentó.
Stardew Valley estuvo cerca de ser cancelado
Uno de los momentos críticos del juego sucedió con un problema de hardware, cuando su PC se estropeó al año de comenzar el juego, sin copias de seguridad. En ese momento pensó que todo el esfuerzo se había perdido, pero finalmente consiguió un nuevo equipo y rescató la información del disco duro.
«En retrospectiva, me parece increíble que todo haya salido bien», contó hace una década. «Todo el desarrollo fue un desastre. Fue el desarrollo independiente más inconcebible que puedas imaginar: sin ningún estilo profesional, improvisando sobre la marcha, y con un código de lo más chapucero. ¡Casi me da vergüenza que otras personas vean mi código!».
El resto, como suele decirse, es historia. Stardew Valley sigue actualizándose, recientemente llegó a Switch 2, y Barone trabaja en Haunted Chocolatier, que será un juego todavía más grande.