
El stick drift lleva años siendo la pesadilla de los jugadores de PlayStation. Ese molesto fallo que hace que el personaje se mueva solo o la cámara gire sin control cuando no tocas las palancas ha afectado a millones de mandos DualSense. Pero Sony parece haber encontrado por fin una solución definitiva para la futura PlayStation 6. Una patente registrada a finales del año pasado y publicada este mes de julio revela que la compañía japonesa planea sustituir los tradicionales potenciómetros por sensores magnéticos TMR (Tunnel Magnetoresistance), una tecnología que elimina el contacto físico entre piezas y, por tanto, el desgaste que provoca el temido drift.
La noticia ha corrido como la pólvora entre la comunidad, y no es para menos. Según los documentos descubiertos por varios medios especializados, el nuevo diseño de palanca no solo promete acabar con el drift, sino que también mejora la precisión y reduce el consumo de batería en modo inalámbrico. Aunque Sony ya intentó paliar el problema con el DualSense Edge y sus módulos intercambiables, esta vez el objetivo es atajar el mal de raíz. Y no es la única patente que apunta a una PS6 más fiable: hace unas semanas se filtró otra sobre un sistema de refrigeración por vapor que sustituiría al metal líquido de la actual generación.
¿Qué es el stick drift y por qué es tan difícil de evitar?

Para entender el cambio, primero hay que saber qué causa el drift. Los mandos actuales usan potenciómetros, unas piezas que miden la inclinación de la palanca mediante el roce físico de componentes. Con el uso, ese roce va desgastando las superficies, y el sensor acaba registrando movimiento aunque la palanca esté en reposo. Es un problema inherente al diseño, y aunque se puede retrasar con mantenimiento, al final acaba apareciendo. La patente de Sony lo explica claramente: al utilizar un sensor que detecta la inclinación sin contacto, el movimiento se puede detectar con alta precisión incluso tras un uso prolongado. Es decir, adiós al desgaste por fricción.
Los sensores TMR no son nuevos en el mercado. De hecho, varios mandos de terceros ya los emplean con excelentes resultados, y se consideran superiores a los sticks Hall-effect porque consumen menos energía, algo crucial para un mando inalámbrico. La patente detalla además un mecanismo de retorno por muelle que asegura que la palanca vuelva siempre a su posición central, y una estructura de estabilización que mantiene el campo magnético estable para una precisión milimétrica. Todo apunta a que Sony ha estudiado a fondo las soluciones existentes y las ha adaptado a su propio diseño.
Lo que dice la patente y el precedente de PS3

En los documentos oficiales se lee: “Con el conjunto de palanca de operación y el dispositivo de entrada propuestos, dado que se utiliza un sensor de operación de inclinación que detecta la inclinación de la palanca de forma no contactada, el movimiento de la palanca se puede detectar con alta precisión incluso bajo un uso prolongado”. Además, se añade que “la rotación de la palanca está restringida por una parte de enganche, evitando que la fuerza del usuario se consuma en rotaciones no deseadas, mejorando así la operabilidad”. Estas afirmaciones aparecen en múltiples fuentes, lo que confirma que la información es sólida y no un rumor aislado.
Curiosamente, no es la primera vez que Sony apuesta por sticks magnéticos. Los primeros mandos de PlayStation 3, el Sixaxis y los primeros DualShock 3, llevaban sensores Hall-effect que funcionaban sin contacto. Sin embargo, con el tiempo la compañía volvió a los potenciómetros, probablemente por razones de coste. Ahora, con la tecnología TMR más madura y barata, parece que Sony está dispuesta a retomar el camino correcto. La comunidad recuerda con cierta nostalgia aquellos mandos de PS3 que apenas sufrían drift, y espera que la PS6 recupere esa fiabilidad.
Más allá de los sticks: la PS6 también mejoraría la refrigeración
La patente del mando no es la única señal de que Sony quiere una consola más robusta. Hace apenas unas semanas, otro documento filtrado mostraba un sistema de refrigeración por vapor para la PS6, que sustituiría al metal líquido de la PS5. Este último ha dado problemas térmicos a muchos usuarios, y el nuevo diseño promete ser más seguro y eficiente. Ambas patentes, la de los sticks y la de la refrigeración, apuntan a que Sony está identificando y solucionando los fallos de hardware más criticados de la generación actual antes de lanzar la siguiente. Eso sí, ni la compañía ha confirmado oficialmente que estas tecnologías lleguen al producto final, ni hay fecha de lanzamiento para la PS6.
Por ahora, los jugadores pueden respirar aliviados. Saber que Sony está trabajando activamente en eliminar el stick drift, un problema que ha llevado a muchos a comprar mandos nuevos cada pocos meses, es una gran noticia. Y aunque las patentes no siempre se materializan, el hecho de que haya múltiples documentos y que la tecnología TMR ya esté probada en el mercado hace pensar que esta vez el cambio es real. Habrá que esperar a que Sony confirme los detalles, pero desde luego el futuro pinta mejor para los pulgares de los gamers.