Sôber: «Hay crispación social y las cosas no están bien, pero hay que tirar para adelante, por eso hay que seguir haciendo rock»
Anandamida es el nombre con el que se conoce popularmente a la molécula de la felicidad. A la esencia de dicha molécula -lo comparan con lo que la música les hace sentir-, Sôber le da una nueva vuelta de tuerca al sonido del grupo, fresco, vibrante y afilado, a la altura de lo que se está cociendo en la escena internacional, pero sin renunciar en ningún momento a su genuino ADN.
«Una compañía de discos nos engañó, nos hizo firmar equis contratos, palmar casi dos millones de las antiguas pesetas, grabar un disco en un fin de semana cuando nos dijeron que iba a estar en un estudio profesional… Jugó con todos nuestros sueños»
«Somos un grupo que nació sin internet. Hemos pasado de eso a lo de ahora, que es la inmediatez de las redes. Nos ha costado amoldarnos, pero somos una banda que está a la vanguardia»
«Sober tiene ese punto de humildad que aprende mucho de gente que viene de abajo»
«Lo de las bandas tributo se nos ha ido un poquito de las manos, sobre todo, aunque parezca una tontería, porque ahora las salas están mucho más colapsadas […] Hay una parte de daño que se está notando»
«Ultraligera, Arde Bogotá, Sinova o Siloé son mucho más listos que nosotros. Si lo hacen bien, van a tener una carrera muy larga. Están llenando recintos supergrandes. Eso a nosotros nos ayuda. El rock vuelve a estar de actualidad»
«Hemos pasado de que nos critiquen y nos llamen los Héroes del Silencio cañeros a ser un referente en este país»