A casi todos nos ha pasado alguna vez al hacer una llamada con nuestro móvil. De repente, empiezas a escuchar tu propia voz en el dispositivo con un ligero retardo. Esto, que se conoce como eco acústico, realmente es un síntoma de que el software de tu terminal está sufriendo un conflicto de procesamiento.

Aunque algunos usuarios crean que la explicación tiene que ver con un fallo de red o de cobertura, o incluso que tenemos alguna opción activada en nuestro móvil, la realidad es otra. Se trata de un fallo en la gestión de señales digitales, un proceso que se lleva a cabo miles de veces por segundo para que puedas hablar con claridad.

Por qué rebota la voz

Cuando hablas, el micrófono capta tu voz, la digitaliza y la envía. En el otro extremo de la llamada, el altavoz de tu interlocutor reproduce ese sonido. El problema aparece cuando el micrófono del teléfono de la otra persona vuelve a captar el sonido que sale de su propio altavoz y te lo reenvía.

Como especialistas en telecomunicaciones, sabemos que el cerebro humano es capaz de ignorar un eco si este llega en menos de 25 milisegundos. Sin embargo, en las redes digitales actuales, el procesamiento de la señal añade latencia. Si el retorno tarda más de 40 o 50 milisegundos, tu cerebro lo detecta como una repetición distorsionada, lo que hace que hablar sin volverte loco se vuelva una tarea casi imposible.

Todos los smartphones modernos cuentan con un componente llamado Cancelador de Eco Acústico o AEC. Este algoritmo de software es capaz de comparar la señal que sale por el altavoz con la que entra por el micrófono, y si detecta que son idénticas, las resta matemáticamente para cancelar el eco antes de que llegue a tu oído. Si te escuchas a ti mismo, significa que el AEC de alguno de los dos teléfonos ha fallado o no es capaz de procesar la señal a la velocidad necesaria.

Causas del fallo

No siempre es un error del sistema operativo. Existen factores físicos y de configuración que pueden romper el delicado equilibrio de la cancelación de ruido, pero el hardware suele ser el principal responsable cuando el problema es persistente.

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