Durante el pasado mes de enero, los grandes gigantes del sector (Movistar, Orange y Vodafone) aplicaron subidas generalizadas de entre un 3 % y un 4 % en sus tarifas. La justificación corporativa siempre se escuda en las altísimas inversiones necesarias para desplegar la fibra óptica, mantener el 5G y, sobre todo, costear los prohibitivos derechos de emisión del fútbol y otros deportes.
Por desgracia para las operadoras, los clientes llevan un tiempo dándose cuenta de que, aunque la factura sube, el servicio no mejora. Incluso, en algunos casos, es peor que antes.
Para poner fin a los debates de barra de bar sobre qué operadora funciona mejor, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) acaba de publicar los resultados de una exhaustiva macroencuesta realizada a 13.286 usuarios de toda España. En ella, vemos que las operadoras virtuales y las compañías regionales, muchas de ellas sin red de antenas propia, están barriendo a las grandes multinacionales en los índices de satisfacción.
Fibra y móvil
La encuesta es demoledora en los dos servicios que los españoles consideramos imprescindibles: la telefonía móvil y el internet en casa, donde la fibra óptica ya acapara el 84 % de las conexiones. La clasificación general de satisfacción está coronada por un tridente que hace unos años era desconocido para el gran público: Parlem, Cableworld y Pepephone.
Estas tres compañías lideran el ranking con unas notas sobresalientes tanto en la estabilidad de las llamadas de voz como en la velocidad de los datos. Justo por detrás, aprietan fuerte otras marcas medianas como O2, Simyo, Guuk, PTV Telecom y Digi. La estrategia de estas operadoras se basa en una buena y directa atención al cliente, facturas sin sorpresas y no tener compromisos de permanencia abusivos.
En el otro extremo de la balanza, los usuarios castigan durante a Vodafone y MásMóvil, que caen a la parte baja de la tabla en lo que respecta al internet en casa. En telefonía móvil, los peor parados de la lista son Fi Network, Euskaltel y Avatel. Para entender la magnitud del descontento, basta observar que entre la operadora mejor valorada y la peor existe una abismal diferencia de hasta 24 puntos de satisfacción.

Hay que mencionar también que, según el estudio, cuatro de cada diez usuarios pagan la tarifa más cara por tener datos ilimitados, a pesar de que ni siquiera saben cuántos gigas consumen realmente (y rara vez superan los 20 GB al mes). Igualmente, un 25. % de los hogares no sabe qué velocidad de fibra tiene contratada.