La mayoría de coches, actualmente, ya traen CarPlay y Android Auto dentro de sus sistemas, pudiendo usar la pantalla propia de los mismos para conectar un iPhone o Android y poder controlar la música, navegar o preguntarle algo al asistente gracias al internet del propio smartphone.
Sin embargo, muchos otros no tienen actualmente un dispositivo así, o simplemente buscan algo más cómodo. Es por ello que, los retrovisores portátiles están cogiendo mucha fama, ya que no solo son prácticos, sino que, además, tienen la opción de poder grabar todo lo que ocurre gracias a su dashcam integrada, algo que, de fábrica, no poseemos.
Cómo funcionan los retrovisores dashcam
Los retrovisores dashcam funcionan de una forma bastante sencilla y práctica para el día a día. Se colocan encima del espejo retrovisor que ya tiene el coche o, en algunos casos, sustituyen directamente al que viene de fábrica. Normalmente se alimentan conectándolos al puerto del mechero (o USB) o mediante un cable oculto que se puede llevar por el interior del salpicadero para que no se vean cables sueltos (aunque esto requiere un poco más de instalación, y no es recomendable hasta que sepamos 100% si nos gusta y lo vamos a dejar).

Una vez encendidos, empiezan a grabar gracias a una pequeña cámara que llevan integrada en la parte frontal. Esa cámara va registrando todo lo que ocurre delante del coche mientras conducimos. Lo bueno es que casi siempre incluyen una pantalla táctil que se mantiene apagada o con el brillo muy bajo cuando no la usamos, para que no moleste ni distraiga durante la conducción.
Otra cosa interesante es que suelen grabar en bucle continuo. Esto significa que, cuando la memoria se llena, el propio sistema elimina automáticamente los vídeos más antiguos y sigue grabando sin que tengamos que hacer nada. También muchos modelos tienen un sistema de emergencia que guarda los vídeos si detecta un golpe fuerte o un frenazo brusco, evitando que esa grabación se pierda.
Existen muchos modelos, alguno también con cámara trasera, pudiendo así ver lo que ocurre al aparcar, por si nuestro coche no tiene o buscamos un ángulo diferente, además de la opción de grabar por si el accidente o problema ocurre en la parte que no vemos mientras conducimos.