Si tienes una línea móvil, y tu compañía quiere premiarte con un móvil de regalo, o a un coste más bajo del habitual, en muchas ocasiones lo aceptamos, pese a tener uno mejor, ya que nuestra intención no es irnos de la compañía, y todo lo que nos regalen, bienvenido sea.
Actualmente, las operadoras ya no solo dan móviles, sino también tablets, libros electrónicos, relojes inteligentes, o hasta televisores, por lo que aplicará a cualquiera de los productos, independientemente de que sea un móvil, o no, así como la duración de la permanencia que la compañía nos ponga por aceptarlo.
¿Vender un regalo de la compañía es posible?
A la hora de aceptar un regalo, al igual que al comprar un móvil a plazos, pese a no estar pagado, es nuestro, y podremos hacer lo que queramos con él, aunque hay que tener en cuenta algo.
El único problema al que nos podríamos enfrentar, es el hecho de no cumplir la permanencia, o dejar de pagar a nuestra compañía, la cual podría iniciar un reclamo de deuda por la penalización correspondiente, que será aproximada al tiempo proporcional que nos quedaba del valor del producto.
Es decir, si no tenemos pensado irnos, vender un móvil o una Smart TV de unos 200 euros (que suele ser el valor normal de los regalos) es algo interesante, ya que nos podremos ahorrar bastante en la factura de la línea e internet gracias a algo que no hemos pagado, y solo por continuar con ellos (siempre que tengamos una buena oferta y sepamos que nadie la va a mejorar).
¿Qué ocurre si fallece el titular, o no podemos pagar? En ese caso, pese a que la deuda podría seguir pendiente, el comprador del producto no tendrá ninguna responsabilidad, y aunque asumiremos nosotros o nuestros familiares el problema, el usuario al que le vendimos el móvil o televisión, podrá seguir usándola, y no lo bloquearán por IMEI ni lo reportarán como robado.