Durante décadas, la comunidad científica ha centrado todos sus esfuerzos en atacar directamente las placas amiloides del cerebro para combatir las enfermedades neurodegenerativas. Y aunque los fármacos mejoran en cierto modo los síntomas, la situación es realmente desalentadora.

Es por eso que la comunidad científica está tratando de potenciar el sistema natural de eliminación de desechos del propio cerebro humano. Un reciente estudio, citado al final del artículo, liderado por investigadores de la Guangzhou Medical University en China, ha desvelado una técnica revolucionaria que ha logrado mejorar drásticamente la memoria y el aprendizaje en modelos de laboratorio, abriendo la puerta a lo que muchos expertos ya catalogan como la clave para revertir el alzhéimer.

¿Cuál es la cura?

Antes de nada, hay que entender cómo se origina el alzhéimer. La enfermedad aparece por la acumulación tóxica de proteínas mal plegadas (placas de beta-amiloide y ovillos de tau) que asfixian las redes neuronales. En lugar de limitarse a intentar disolver estas placas, el equipo liderado por los científicos Jia Li y Jin Su se ha centrado en el sistema glinfático, el encargado de limpiar los desechos metabólicos durante el sueño.

El gran avance que nos arroja esta investigación consiste en bloquear un receptor celular muy específico llamado DDR2 (receptor de dominio discoidina 2). Lo realmente interesante es que este receptor se estudiaba habitualmente en la medicina para tratar la fibrosis pulmonar, una afección donde el exceso de colágeno restringe el suministro de oxígeno a las células.

Al analizar las bases de datos de tejido humano, los investigadores descubrieron que el DDR2 es prácticamente inexistente en cerebros sanos. Sin embargo, las muestras de tejido cerebral de pacientes con Alzheimer mostraron una abundancia extrema de este receptor. Las células clave que regulan la inflamación y la producción del líquido cefalorraquídeo multiplican la presencia de DDR2 en sus membranas, alterando la matriz extracelular, bloqueando el oxígeno y desencadenando problemas de memoria.

Dos personas mayores colaborando para completar un puzle, como ejemplo de actividad para mantener la salud cognitiva y prevenir el deterioro asociado al envejecimiento
Figura 2: Actividades de estimulación cognitiva forman parte del abordaje integral del Alzheimer, mientras la investigación busca nuevas opciones farmacológicas. / Foto: Freepik

 El anticuerpo clave

La hipótesis del equipo asiático se ha puesto a prueba con resultados que ya están dando la vuelta al mundo. «Si se bloquea la vía DDR2, teóricamente se producirá menos proteína beta-amiloide y, al mismo tiempo, se impulsará la eliminación de desechos de la proteína», detalla el doctor Jia Li, quien añade la frase que ha devuelto la esperanza al sector: «Esperamos que finalmente pueda revertir el Alzheimer».

Para lograrlo, los investigadores desarrollaron un anticuerpo monoclonal diseñado específicamente para localizar y eliminar los receptores DDR2. Los ensayos, realizados en ratones con Alzheimer, mostraron un éxito rotundo: los escáneres cerebrales evidenciaron una reducción crítica del DDR2, una menor cantidad de placas amiloides y un sistema glinfático mucho más fuerte y funcional, lo que se tradujo en mejoras evidentes en el aprendizaje espacial y la memoria.

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