
La Audiencia Provincial de Madrid impone una indemnización de 50.000 euros y sanciona que Antena 3, laSexta, Onda Cero o Europa FM usaran sin permiso y en tono humorístico durante años la voz e imagen de la joven, explicando que ser viral ha derivado en ansiedad y bajas médicas para ella
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“Vamos, que la he liado parda, sabes” es uno de los virales más añejos de la historia reciente de la televisión en España. Las explicaciones que una joven socorrista dio a un micrófono de Antena 3 en el verano de 2008 para explicar el incidente en una piscina que había obligado a desalojar a decenas de vecinos de San Sebastián de los Reyes. Un vídeo que ninguna televisión o radio de la corporación de Atresmedia podrá volver a usar en clave de humor: una sentencia a la que ha tenido acceso verTele obliga a este conglomerado a indemnizar con 50.000 euros a la joven protagonista del vídeo por usar durante años su imagen y voz sin permiso en programas como El Intermedio (laSexta), Más de Uno (Onda Cero) o incluso en el documental por el 25º aniversario de Antena 3, vulnerando su honor y su imagen.
La sentencia explica las consecuencias que esta viralización ha tenido para la joven de la gorra: ansiedad, hospitalizaciones y bajas médicas por ver su cara en televisión, redes sociales e incluso en camisetas. Los medios de Atresmedia no son responsables de que ese vídeo se hiciera viral, explica la Justicia, pero sí debe responder por haber contribuido con su uso sin el consentimiento de la entonces socorrista. “El daño moral, desde luego, es grave”, reconocen los jueces.
Las imágenes y la frase “la he liado parda” tardaron poco tiempo en dejar de ser una anécdota televisiva y pasar a ser un pilar del humor en internet. La expresión ya existía pero fue popularizada hasta asentarse en la cultura popular. La demanda de esta joven, que los tribunales de Madrid dan por buena en casi su totalidad, revela las consecuencias que tuvo para esta joven convertirse en un viral con su cara y su voz. Tardar varios años en volver a trabajar, ver su imagen en televisión, encontrarse camisetas con su cara e incluso tener problemas para desarrollar su profesión casi una década después. Ataques de ansiedad, hospitalizaciones y bajas médicas. Incluso ser parada por unos policías y escuchar cómo decían: “Estamos aquí con la que la ha liado parda”.
La socorrista decidió demandar a Atresmedia en 2021 después de comprobar que varios medios del conglomerado llevaban años usando su voz o su imagen sin su permiso y para todo tipo de contenidos: programas de humor, reportajes sobre piscinas, tertulias o resúmenes de contenidos virales. Más de diez años después de hacer esas declaraciones al micrófono de Antena 3 sobre cómo había mezclado dos sustancias en la piscina y había provocado una nube tóxica en una urbanización de la misma localidad de Madrid donde está, precisamente, Antena 3.
Hace un año, un juzgado de Madrid dio la razón parcialmente a la joven y estableció que Atresmedia tenía que pagar una indemnización de 40.000 euros por vulnerar sus derechos al honor y a la propia imagen, teniendo prohibido volver a usar el vídeo. Esa primera condena por la vía civil solo apuntó a dos contenidos de laSexta: dos vídeos manipulados de El Intermedio donde Ana Botella y Margarita Robles pronunciaban su famosa frase de 2008. Ahora la Audiencia Provincial de Madrid ha aumentado la indemnización a 50.000 euros y ha ampliado la condena a contenidos de Antena 3, Onda Cero y Europa FM que usaron el vídeo en clave de mofa.
Una tertulia en Onda Cero o los 25 años de Antena 3
La sentencia cita varios ejemplos, unos contenidos que ya han desaparecido de varias hemerotecas tal y como ordenan los jueces. Una tertulia en Onda Cero en 2018 en la que los intervinientes recordaron el viral de 2008 e incluso hicieron bromas sobre el consumo de drogas. También varias noticias sobre vídeos virales de los últimos años, un comentario sobre MasterChef, un programa de Europa FM o los dos montajes de El Intermedio. Incluso un resumen de los 25 mejores momentos de Antena 3 emitido con motivo de su 25º aniversario en 2015.
Tanto el juzgado como la Audiencia Provincial de Madrid reconocen que Atresmedia no tiene la culpa de que las imágenes de la joven se hayan viralizado y sigan siendo usadas, en televisión y redes sociales, casi dos décadas después. “Se viralizó durante mucho tiempo” y eso, dijo el juzgado, “no es imputable” a este conglomerado mediático. Pero tal y como afirma ahora la Audiencia Provincial, ella nunca dio “su consentimiento” para que las imágenes de su entrevista fueran usadas “para otros fines”, en este caso en programas de humor.
En su recurso ahora rechazado, Atresmedia alegaba que debía prevalecer su libertad de expresión y que, a estas alturas, el “la he liado parda” es un “recurso humorístico” y un “mero recurso periodístico, un icono” que se usa sin ánimo de perjudicar a la joven. El juzgado, en un primero momento, llegó a reconocer que ella se había hecho viral “le guste o no”. Pero la Audiencia de Madrid entiende que “no es una persona de notoriedad pública” y que nunca prestó su “consentimiento” a que esa entrevista fuera usada más allá de la noticia de la piscina de 2008.
Los jueces reconocen que la indemnización de 300.000 euros que pedía la joven era “absolutamente desproporcionada” pero dejan esa cantidad en 50.000 euros, además de la orden de retirar esos contenidos de las plataformas de Atresmedia y la prohibición de volver a hacer lo mismo. Y explican que el informe pericial aportado por la socorrista demuestra las consecuencias que tuvo para ella ser viral durante casi dos décadas: “El daño moral es, desde luego, grave”, dice la Audiencia de Madrid aunque “no es solo achacable a la demandada sino a la situación de viralización del video de la entrevista del año 2008”.
Atresmedia no es la culpable de la viralización de ese vídeo, pero sí “ha contribuido a que la intervención en un programa informativo de la actora en el ya lejano año 2008 no pierda actualidad”. Los jueces apuntan a “la reiterada utilización de la imagen y la voz de la demandante de forma insistente a lo largo de años, en ocasiones de forma denigrante”. “Las emisiones televisivas y radiofónicas intensifican la lesión al derecho al honor y propia imagen al facilitar su acceso a un público más extenso y generalista y potencialmente distinto al entorno digital, ampliando significativamente su alcance y capacidad de impacto”.