La posible salida a bolsa por parte de la directiva de Digi estaría incrementando la tensión entre los empleados, que aseguran estar recibiendo más presión por incrementar su carga de trabajo. Los representantes de la plantilla no descartan más movilizaciones para exigir una mejora en sus condiciones laborales.
Los trabajadores de Digi vuelven a movilizarse para reclamar mejoras en sus condiciones laborales. Tras la polémica que vivió la compañía meses atrás, con graves altercados y cientos de clientes sin Internet, por un convenio laboral que empeoraba sus condiciones laborales, ahora los empleados afirman estar sufriendo un notable incremento de su carga laboral que estaría aumentando notablemente la presión a la que se encuentran expuestos los representantes de la firma.
La situación de extremo nerviosismo que se vive en el seno de la compañía estaría motivada por una potencial salida a bolsa por parte del operador rumano. La propia directiva de la operadora confirmó el pasado 5 de marzo que estaba evaluando esta posibilidad, aunque todavía no había tomado ninguna decisión. Según afirman desde CNT Sevilla, la empresa estaría forzando a sus trabajadores a mejorar los resultados de la compañía para ser más atractivos de cara a potenciales inversores.

Los trabajadores, expuestos a un entorno mucho más exigente
Las exigencias comerciales se han endurecido durante los últimos meses, con objetivos de ventas mucho más elevados y un sistema de comisiones menos atractivo para los propios trabajadores, según informa la confederación de sindicatos mencionada previamente. Ahora, los trabajadores tienen que firmar registros mucho mejores para obtener las mismas retribuciones que tenían hasta hace no mucho tiempo.
De hecho, afirman que tienen que ser más productivos, vender más y ser más productivos a cambio de un salario menor y en unas condiciones de una mayor presión. Además, no ha sido el incremento de los objetivos la razón por la que los trabajadores se han movilizado, sino que también se han encontrado con un aumento de tareas y de obligaciones que no está alineada con las condiciones económicas que tienen los empleados.
Como podemos comprobar, todo parece indicar que la firma low cost estaría trabajando para conseguir mejores números de facturación para que, en el caso de que decida salir a bolsa, pueda conseguir sus objetivos de capitalización. Recordamos que una potencial ampliación de capital le ayudaría a recibir entre 150 y 200 millones. Esta cantidad se reinvertiría en continuar desplegando su propia red de fibra, uno de sus productos estrella, y en impulsar su crecimiento. De hecho, actualmente ya es el operador que más crece en Europa.