
Según el periódico danés Sjællandske Nyheder, Rasmus Stavnsborg, de 53 años y natural de Solrød, un pueblo de Dinamarca, es el propietario de la, parece ser, mayor colección privada del mundo de recuerdos y objetos de Iron Maiden. Repartidos por seis habitaciones de su casa, tiene más de diez mil artículos relativos a la legendaria banda británica de heavy metal.
Rasmus soñó con crear su propia versión de un Hard Rock Café cuando era niño después de visitar uno de los locales de la famosa cadena de restaurantes, solo que su visión era crear algo dedicado por completo a Iron Maiden. Hoy, su casa en Solrød Strand está cubierta, de suelo a techo pasando por las paredes, con cientos de recuerdos que incluyen máquinas de bolas, un bar casero de la banda, baterías, varillas de incienso… y cualquier objeto inimaginable. Eddie, la icónica mascota del grupo, está en todas partes.
La colección ocupaba en principio un sótano de 100 metros cuadrados en la antigua casa familiar del coleccionista fanático. Hace unos doce años, el espacio se le quedó pequeño y se la llevó al domicilio que comparte con su pareja e hija. Desde entonces su ‘tesoro’ ha doblado la cantidad de artículos: de cinco a más de diez mil.
- Entre otras, hay cosas tan raras como una colilla de cigarrillo que fumó el antiguo cantante del grupo Paul Di’Anno. Rasmus la recogió del suelo después de coincidir con el artista ahora fallecido en un bar y ha contado la anécdota: “Nos preguntó (a él y sus amigos) qué leches estábamos haciendo y para qué íbamos a usarla. Le dijimos que lo íbamos a clonar cuando muriera. Él negó con la cabeza y dijo que éramos unos idiotas muy raros”.
Para Rasmus, las historias que hay detrás de los objetos importan tanto como ellos mismos: “Si sólo comprara cosas para empapelar la casa con material de Iron Maiden, sería lo más fácil del mundo. Pero me gusta que las cosas tengan una historia, ya sea personal o relacionada con la banda”.
También insiste en que la colección debe disfrutarse y no quedarse escondida en cajas: “Un cazador cuelga animales muertos en las paredes. Yo cuelgo en las paredes cosas de Iron Maiden que he ido cazando por todo el mundo”.
Stavnsborg ha asistido a más de trescientos conciertos de Iron Maiden desde que vio por primera vez al grupo en el KB Hallen de Copenhague en 1988. Durante la gira “A matter of life and death” de 2006 su dedicación llegó a oídos de la banda y se le concedió un “super fan pass” que le permitió asistir gratis a todos los conciertos de aquella gira: “Me quedé completamente descolocado, fue un reconocimiento alucinante viniendo de una banda como Maiden”.
El coleccionista también aparece en el nuevo documental Iron Maiden: Burning ambition, estrenado a principios de mayo. La película explora la historia del grupo y la devoción de sus seguidores por todo el mundo.
Su familia suele acompañarle en sus viajes a conciertos y este año tiene previsto viajar por su país -Dinamarca-, a Suecia, Perú y Ecuador, además de asistir a los shows de Maiden en París, Londres y Los Ángeles.