El desarrollo de Subnautica 2 sigue envuelto en una compleja batalla legal entre Unknown Worlds y su editora, Krafton. Un tribunal de Delaware ha ordenado la restitución inmediata de Ted Gill como CEO del estudio, tras considerar que su despido, junto al de los cofundadores Charlie Cleveland y Max McGuire, se produjo «sin causa válida».
La resolución judicial concluye que Krafton incumplió el acuerdo entre ambas partes al destituir a los directivos y asumir el control operativo del estudio. Como resultado, la decisión tomada el 1 de julio —cuando la editora apartó a los fundadores, tomó el control del equipo y retrasó el juego— ha sido declarada ineficaz en lo que respecta a la autoridad de Gill. El tribunal también ha ordenado que se le restituya el acceso a Steam y que no se interfiera en su capacidad para gestionar el lanzamiento en acceso anticipado de Subnautica 2.
El conflicto por el bonus millonario y el control del lanzamiento sigue escalando
El conflicto gira en torno a un importante incentivo económico. Según la demanda, el equipo podía optar a un bonus de hasta 250 millones de dólares si alcanzaba ciertos objetivos de ventas. Los fundadores sostienen que su despido y el retraso del juego buscaban evitarlo. El juez ha rechazado las acusaciones de Krafton y ha ampliado el periodo de elegibilidad hasta septiembre, con opción de extenderlo a marzo de 2027.
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Sin embargo, la disputa continúa, y un día después del fallo un memorando de Steve Papoutsis señalaba que el juego estaría listo para su lanzamiento en acceso anticipado en mayo. Los abogados de los fundadores consideran que esto vulnera la sentencia, ya que solo Gill tiene autoridad para decidir la fecha. La defensa de los cofundadores acusa a Krafton de actuar en su propio interés al anunciar el lanzamiento sin coordinarse con la nueva dirección, lo que podría afectar al juego y a su comunidad, e incluso minimizar su impacto comercial.
Krafton, por su parte, niega haber incumplido la orden judicial y asegura que el mensaje solo reflejaba un hito previo. La compañía insiste en que Gill puede decidir el calendario de lanzamiento y mantiene su compromiso con los jugadores. El caso sigue abierto y aún no se han determinado posibles compensaciones, mientras tanto, el futuro de Subnautica 2 permanece en el aire, en medio de un conflicto que continúa escalando y que se ha convertido ya en todo un culebrón dentro del mundo de los videojuegos.
