Si eres de los que confía en tener memorizados los radares fijos de tu ruta diaria, tenemos que darte la mala noticia de que esta tecnología ha dado el paso hacia la movilidad total. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha instalado en Madrid su nuevo sistema de radares contra el exceso de velocidad.
Se trata de un radar remolque que es capaz de procesar muchas infracciones a una velocidad de vértigo, en zonas donde antes no se podía instalar un cinemómetro convencional.
El punto elegido para su debut oficial ha sido el kilómetro 45 de la Autovía del Norte (A-1), a la altura de Pedrezuela, cerca de El Molar. Este tramo se encuentra actualmente en obras, lo que obliga a reducir la velocidad máxima de 120 a 100 km/h. Es precisamente ahí donde el radar remolque demuestra su eficacia, en situaciones en las que el riesgo aumenta y la infraestructura es cambiante.
¿Qué es un radar de remolque?
A diferencia de los radares de cabina fijos, que requieren una cimentación y conexión a la red eléctrica, o los radares móviles, que dependen de una patrulla de la Guardia Civil presente, el radar remolque es un sistema híbrido. Se trata de un cinemómetro autónomo montado sobre una estructura con ruedas que puede ser remolcada por cualquier vehículo oficial y abandonada en el arcén con total seguridad.
La clave de este nuevo dispositivo es su autonomía y procesamiento. Este dispositivo cuenta con baterías internas que le permiten operar de forma ininterrumpida durante dos semanas. Además, dispone de una conexión inalámbrica a internet de alta velocidad que remite las infracciones en tiempo real al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas (ESTRADA).
Pero lo que realmente ha hecho saltar las alarmas entre los conductores es su capacidad para multar. Según los datos de este tipo de dispositivos ya testados en otros países europeos como Francia o Alemania, el radar remolque puede tramitar hasta 20 multas por minuto. Esta cifra es asombrosa si tenemos en cuenta que en tramos de alta intensidad de tráfico, como es la salida de Madrid por la A-1, un ligero exceso de velocidad de varios puede suponer una lluvia de multas en segundos.

El despliegue en Pedrezuela responde a una necesidad estadística. Según datos de la propia DGT, en 2024 el exceso de velocidad fue el responsable del 22 % de los siniestros mortales, cobrándose 307 vidas. Los tramos en obras son especialmente sensibles, sobre todo porque el carril suele estrecharse, el trazado varía y los operarios trabajan a escasos metros del tráfico rodado.