Ofrecido por GAME
GAME ha ampliado su servicio técnico de sustitución de joysticks magnéticos, una opción pensada para quienes quieren reducir el riesgo de sufrir el conocido drift en sus mandos. Hasta ahora, la cadena ofrecía este cambio en mandos de PlayStation 4 y PlayStation 5, pero a partir de ahora también estará disponible para Joy-Con de Nintendo Switch y mandos de Xbox Series.
La principal diferencia de estos joysticks frente a los tradicionales está en el uso del efecto Hall. En lugar de depender del contacto físico habitual entre componentes, la lectura del movimiento se realiza mediante sensores e imanes, lo que evita la acumulación de impurezas entre las piezas y ayuda a prevenir el fallo por el que el stick registra movimientos aunque el usuario no lo esté tocando.
Un año de garantía tras la sustitución
El servicio se realiza a través del SAT de GAME y permite cambiar los joysticks originales del mando por modelos magnéticos. La compañía destaca que esta reparación no solo busca solucionar problemas ya existentes, sino también alargar la vida útil del mando al sustituir una de las piezas que más desgaste puede sufrir con el uso continuado.

Además de la intervención técnica, GAME incluye un año de garantía para cualquier inconveniente que pueda surgir con el mando tras la sustitución. El servicio puede solicitarse en las tiendas físicas de la cadena, donde los usuarios podrán pedir el cambio y consultar las condiciones concretas de la reparación.
La ampliación resulta especialmente interesante para los usuarios de Nintendo Switch, una consola cuyos Joy-Con han estado muy asociados al problema del drift desde sus primeros años en el mercado. No obstante, GAME aclara que el servicio no está disponible para los Joy-Con de Nintendo Switch 2, por lo que, de momento, solo se aplica a los mandos de la primera Nintendo Switch.
Con esta novedad, GAME cubre ya los principales mandos de PlayStation, Xbox y Nintendo Switch con un servicio orientado a sustituir los sticks convencionales por alternativas magnéticas, una tecnología cada vez más habitual en mandos modernos por su mayor resistencia al desgaste.
