El calor de los últimos días tiene las horas contadas en buena parte de España, con septiembre a la vuelta de la esquina. La AEMET prevé un descenso térmico acusado y generalizado acompañado de lluvias, chubascos y tormentas, especialmente en el norte y el este de la península. El cambio será especialmente evidente durante este fin de semana, cuando las precipitaciones pueden ganar intensidad en el Cantábrico y el nordeste.
La situación da un giro importante respecto al ambiente veraniego que ha dominado buena parte de agosto. La entrada de aire más frío y la evolución de la situación atmosférica favorecerán un escenario mucho más inestable, con posibilidad de precipitaciones localmente fuertes, tormentas y granizo en algunas zonas.
Eso no significa que el verano vaya a desaparecer de golpe de todo el país. El Mediterráneo y Baleares todavía pueden registrar temperaturas elevadas, pero el panorama general será bastante diferente al de las jornadas anteriores.
Bajan las temperaturas
La previsión de la Agencia Estatal de Meteorología apunta a un descenso acusado y generalizado de las temperaturas, especialmente significativo en buena parte de la península. El cambio estará acompañado de una mayor inestabilidad atmosférica.
Según la información de AEMET, se esperan lluvias y chubascos en el norte y el este peninsular, que podrán ser localmente muy fuertes y estar acompañados de tormentas en el nordeste. La situación será especialmente relevante porque llega después de varios días en los que las altas temperaturas han vuelto a ser protagonistas, pero sin llegar a entrar en una ola de calor, como sí ha pasado otros años. El contraste térmico será, por tanto, notable en muchas zonas.

En el Cantábrico y el nordeste, las precipitaciones pueden adquirir especial importancia durante el fin de semana. La previsión apunta a que irán a más, con lluvias persistentes y episodios localmente fuertes que podrán estar acompañados de actividad tormentosa.
En otras zonas de la geografía española, podremos ver chubascos, aunque algo más irregulares. La intensidad y localización exacta de las tormentas dependerá de cómo evolucione la situación durante las próximas horas.
Tormentas, granizo y viento
El descenso de las temperaturas no será el único elemento que habrá que vigilar. La combinación de aire frío en altura e inestabilidad puede favorecer la formación de tormentas intensas, algunas de ellas acompañadas de fuertes precipitaciones, rachas de viento y granizo. Precisamente por eso, AEMET recomienda seguir las actualizaciones de sus predicciones y avisos meteorológicos, especialmente porque la intensidad y las zonas más afectadas todavía pueden variar.