Aunque creas que la portabilidad entre operadores no suele dar problemas, en la práctica sí que hay más de un fallo por el que te puedes quedar sin disfrutar de la nueva tarifa que pretendías contratar. Y entre los diferentes errores, hay uno que es más habitual. Además de que se trata de unos de los fallos que los propios clientes pueden evitar, siempre y cuando estén atentos.
Existe la posibilidad de que tu nuevo operador rechace tu portabilidad, lo que quiere decir, en cierta forma, que te rechaza como cliente. Sin embargo, tiene fácil solución. Y es que cuando se hace una portabilidad a cualquier compañía telefónica, hay que prestar mucha atención a todo el proceso para no cometer ni un solo fallo. El más mínimo detalle en el que se falle puede provocar que la teleco rechace la solicitud.
Ten en cuenta que las compañías piden a los clientes una serie de datos que son más que necesarios para que puedas ser parte de su cartera de clientes. Pues bien, aquí es justamente donde muchos usuarios cometen algún error. Te lo explicamos.
El motivo por el que pueden rechazar la portabilidad
No todos los clientes tienen en cuenta el siguiente detalle: un operador puede rechazar tu portabilidad.
Ante esto, hay que tener en cuenta que, lo más probable, es que se trate de un fallo en los datos del titular. Es cierto que hay otra serie de motivos, por ejemplo, que el ICC no coincida o que el número de teléfono esté activo. Sin embargo, uno de los errores más repetidos por el que se da este problema tiene que ver con los datos del titular de la línea que se quiere portar.
A la hora de realizar el cambio de compañía, para que se pueda dar con éxito, es imprescindible que la información de la línea móvil (los datos del usuario) coincida exactamente con los que aparecen en el contrato actual que mantiene con el otro operador.
Da igual cómo realices la solicitud, ya sea online o vía telefónica, la clave está en no dar o escribir mal los datos del titular para que la nueva operadora no te rechace el cambio de teleco.