Siempre hemos estado acostumbrados a que, si queríamos muebles a precios competitivos, eso implicaba obligatoriamente coger el coche e ir, casi obligadamente, a un Ikea. Además de la poca oferta, si lo que queríamos era no gastar mucho, teníamos que irnos al extrarradio, ya que estos grandes comercios no estaban en el centro, o al menos no en el mismo formato de tienda.
Desde que JYSK llegó a nuestro país en el año 2009, ha logrado erigirse como el rival directo de Ikea, con una sólida red que ya alcanza los 184 establecimientos, con las recientes aperturas en Burgos o incluso en el parque comercial Señorío Plaza de Illescas.
Madrid y Barcelona
Ahora, JYSK ha anunciado, en palabras de Carlos Haba, director de la compañía en España y Portugal, que abrirán en los próximos meses sus primeras tiendas a pie de calle en Madrid y Barcelona.
Este movimiento responde a una nueva directriz internacional de la matriz bautizada como Customers First Choice. El objetivo es acercarse al consumidor urbano moderno, es decir, aquel que vive, trabaja y consume dentro del núcleo de la gran ciudad y que, cada vez más, renuncia al uso del vehículo privado. Entrar en calles de alta afluencia peatonal y gran densidad poblacional permite a la marca multiplicar su impacto y captar a un cliente que realiza compras de decoración por impulso, algo inviable en los polígonos de las afueras. España no ha sido elegida al azar para este despliegue, ya que actuará como uno de los países piloto a nivel mundial para probar esta nueva filosofía urbana, coincidiendo además con el hito de la apertura de su tienda número 200 en el territorio nacional.
¿Cómo serán las tiendas?
Aterrizar en el centro de Madrid o Barcelona es todo un reto logístico. Haba ha detallado que la firma está buscando activamente locales de entre 900 y 1.200 metros cuadrados. El objetivo es implantar su llamado concepto de tienda 3.0.
Este formato de tiendas hace referencia a una selección precisa del surtido. La oferta expuesta en la tienda se adaptará al estilo de vida urbano de la ciudad, pensando en apartamentos más pequeños o necesidad de almacenaje, apoyándose fuertemente en todos los canales. El cliente podrá tocar y ver el producto en el centro de la ciudad y, mediante servicios de compra y recogida en tienda o los terminales de pedido online en el propio establecimiento, recibir sofás o camas de gran volumen directamente en la puerta de su casa.