Bungie afronta un nuevo cambio en la dirección de Marathon, su shooter de extracción lanzado en marzo de este año. Joseph Ziegler, director del juego desde finales de 2022, ha anunciado que abandona el estudio para incorporarse próximamente a otro proyecto cuya identidad todavía no ha revelado.
«Me dirigiré hacia algo nuevo, en otro lugar, y pronto ofreceré información sobre dónde y qué será», explicó Ziegler. El desarrollador deja Bungie después de casi cuatro años y tras haber liderado buena parte de la producción del shooter de extracción.
Marathon cambia de director tras la marcha de Joseph Ziegler
Su puesto será ocupado por Del Chafe III, que lleva 15 años trabajando en Bungie y ejercía como director adjunto de Marathon desde abril de 2024. El proyecto seguirá contando además con Julia Nardin como directora creativa.
Hey everyone I’ve got a bit of an announcement to make. Today, Friday 7/17, will be my last day at Bungie and I’ll be passing the torch of Game Director to the very capable and amazing hands of Del Chafe III, who will guide the game forward alongside the Creative Director Julia…— Ziegler (@Ziegler_Dev) July 17, 2026
Ziegler asegura que ambos ya desempeñaban funciones de liderazgo importantes dentro del equipo y están preparados para afrontar la siguiente etapa del desarrollo. «Estoy orgulloso de ellos y emocionado por ver cómo dirigen el futuro de este pequeño y alocado mundo que hemos creado juntos», afirmó.
El antiguo director también ha tratado de transmitir tranquilidad sobre el estado del juego. Según sus palabras, Marathon se encuentra en una buena posición y Bungie todavía prepara numerosas actualizaciones sobre su futuro. «La misión continuará de formas nuevas y sorprendentes», añadió.
Ziegler llegó a Bungie en diciembre de 2022 después de trabajar durante 12 años en Riot Games, donde llegó a dirigir Valorant. Su fichaje formó parte de los esfuerzos del estudio por reforzar el desarrollo de Marathon, una recuperación de su clásica licencia convertida ahora en un shooter de extracción.
La salida se produce menos de un mes después de que Bungie anunciara una nueva ronda de despidos que habría afectado al menos a 300 empleados. La reestructuración también provocó la marcha del máximo responsable del estudio, Justin Truman.