La legendaria desarrolladora id Software ha tenido unos días complicados, con el anuncio de 136 despidos, lo cual supone reducir significativamente la fuerza de trabajo dentro de la compañía responsable de Doom. A pesar de ello, desde la empresa con sede en Texas (EEUU) han querido restar importancia al asunto, y aseguran que tienen el equipo necesario para seguir creando juegos.
John Carmack, una de las figuras más reconocidas dentro de la industria del videojuego, y que trabajó desde los inicios de id Software (compañía que dejó en 2013), no ha querido dejar pasar la oportunidad y ha realizado algunos comentarios sobre esta triste noticia. En particular, habla sobre algo que dijo hace tiempo, unas declaraciones que «no han envejecido demasiado bien».
John Carmack reacciona a los despidos en id Software
Carmack afirmó en el pasado, hace varios años, que Microsoft sería una buena gestora de la marca: «Estoy entristecido, pero no puedo sentir enfado por lo que ocurrió. Sin tener acceso a la contabilidad de Xbox, sospecho que id Software ofrecía una rentabilidad marginal dentro de Microsoft. Seguramente los ingresos de Minecraft son los que han estado sosteniendo al resto de estudios».
I have been trying to find something meaningful to say about the Id Software layoffs.
My «Microsoft will probably be a good steward of the brand» statement isn’t aging well, and this is certainly going to dampen the mood of the founder reunion at QuakeCon next month.
I’m…— John Carmack (@ID_AA_Carmack) July 9, 2026
El programador principal de juegos como Doom o Quake, reconoce que los juegos deben tener éxito, no solo ser queridos: «La competencia es brutal. No puedo descartar de que los ejecutivos sean idiotas, pero no debería ser tu creencia principal. No veo un camino obvio para que id Software hubiera suplicado sus ingresos». Un usuario le preguntó que si estaría interesado en recomprar los derechos de sus creaciones, pero afirma que es improbable, y que de hecho no se considera «la persona más adecuada para liderar un estudio».
Carmack se hace una serie de preguntas sobre si ha influido el precio de los juegos, o que hubiesen tratado de llegar a más jugadores. No obstante, afirma que es imposible saberlo, aunque no tira la toalla: «La partida no ha acabado, y espero que el estudio se recupere».