La Comisión Nacional de los Mercados y la Compentencia (CNMC) acaba de proponer que la reforma de la Ley Orgánica 1/1982, para proteger el derecho al honor, a la intimidad y la propia imagen en plena era digital. Entre las medidas, destaca que el consentimiento de menores no sea válido, más regulación de cotenidos manipulados con deepfakes e indemnizaciones claras.
Las herramientas digitales que ponen en riesgo el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen son un problema cada vez mayor que no se tienen en cuenta en la actual Ley Orgánica 1/1982. Esta norma ha quedado obsoleta con el paso de los años y, por ese motivo, el Ministerio para la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes ha remitido un texto donde las plataformas, la inteligencia artificial y la viralización de contenidos en Internet tengan cabida.
La CNMC ve con buenos ojos el informe planteado y aporta valoraciones y recomendaciones para la reforma.

Las propuestas del ministerio
En el communicado del Ministerio para la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, se tienen en cuenta cuatro aspectos:
- Regulación de contenidos creados o manipulados tecnológicamente (deepfakes o ultrafalsificaciones).
- Clarificación del régimen del consentimiento, que incluye una presunción de madurez para los menores a partir de los 16 años.
- Actualización de las excepciones relacionadas con la libertad de información y creación artística.
- Criterios más detalaldos para determinar las indemnizaciones por daño moral.
La CNMC explica que una actualización así es «positiva»: «Protege los derechos fundamentales y los adapta a la nueva realidad digital». Además, dicen, las medidas que resaltan no restringe el acceso o ejercicio de actividades económicas.
Según explica la Comisión Nacional de los Mercados y la Compentencia, este tipo de medidas no solo deben proteger a la ciudadanía, sino también para las empresas. En lo que atañe a la CNMC, el texto de la reforma tendría que mencionar a las personas jurídicas.