Comprar unas zapatillas de running, una bicicleta o el equipamiento para la nueva temporada de esquí ya no ofrecerá las mismas opciones en los centros comerciales. Una de las cadenas históricas de productos deportivos que nos ha acompañado durante años ha colgado el cartel de liquidación por cierre de forma definitiva. Hablamos de Intersport, un gigante que no ha podido resistir el pulso financiero y que abandona el mercado nacional, dejando en el aire el futuro de su extensa red comercial.

Esta salida de España encabeza un cambio radical en la cuota de mercado competitivo, donde los rivales directos ya están afilando los cuchillos para repartirse el pastel de los clientes que quedan huérfanos.

¿Por qué cierran?

El colapso de Intersport España no ha sido repentino ni provocado por una mala temporada de ventas, sino que es el resultado de un desgaste estructural que se ha prolongado durante mucho tiempo. La compañía arrastraba una losa de deuda insostenible que, según las fuentes del proceso, oscilaba entre los 14 y los más de 30 millones de euros, dividida entre las distintas sociedades de su conglomerado (Intersport CCS, Intersport Retail One e Intersport SL).

La situación llegó a un punto de no retorno en marzo de 2025, cuando la empresa se vio obligada a solicitar el concurso de acreedores. En los despachos se intentó una maniobra de salvamento a la desesperada, y la cúpula directiva presentó propuestas de convenio que exigían a sus acreedores aceptar quitas (perdones de deuda) de hasta el 70 % y plazos de carencia extremadamente amplios, de entre cuatro y diez años.

Desde el punto de vista financiero, era un trato draconiano que el mercado no estaba dispuesto a asumir. Al no conseguir el respaldo mayoritario necesario, la justicia tuvo que intervenir. El 30 de julio de 2025, el Juzgado de lo Mercantil n.º 3 de Barcelona, bajo la firma de la magistrada Berta Pellicer, dictó la orden de liquidación total de la empresa.

Fachada exterior de una tienda Intersport con el logotipo de la marca y escaparates visibles
Figura 2: La red de Intersport en España estaba compuesta por 120 establecimientos entre tiendas propias y franquicias. / Imagen de Intersport

Liquidación total

El mandato judicial de liquidación tiene un objetivo claro: vender o disponer de todos los activos de la compañía para pagar a los acreedores hasta donde alcance el dinero, intentando proteger en la medida de lo posible los puestos de trabajo. Sin embargo, en la práctica, esto se traduce en la desaparición de la marca de nuestras calles.

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