El espacio invisible que nos rodea, por el que viajan las señales de televisión, internet móvil, radio y comunicaciones satelitales, está a punto de sufrir la mayor reestructuración de la década en España. Hay que tener en cuenta que el espectro radioeléctrico es un recurso natural limitado y extraordinariamente valioso, y su gestión determina el ritmo de digitalización de un país.
Es por eso que España ha decidido mover ficha y ejecutar una reforma total que liberará las bandas de frecuencia clave, que hasta ahora estaban en desuso, lo que abre la puerta a una nueva era en términos de conectividad.
Trenes y drones
La base legal y técnica de esta transformación digital se ha materializado con la publicación de la última Orden Ministerial que actualiza el Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias (CNAF). Según detalla el documento oficial del Gobierno de España, esta actualización adapta la legislación nacional a los tratados internacionales de radiocomunicaciones y reasigna bandas muy codiciadas que los operadores de telefonía tradicionales mantenían prácticamente inactivas para redirigirlas hacia servicios de utilidad pública y seguridad nacional.
La modificación más relevante se produce en la banda de 1.900-1.920 MHz, que se convertirá en el motor tecnológico de los trenes de nueva generación. En concreto, el tramo de 1.900-1.910 MHz se destinará en exclusiva a la implantación del Future Railway Mobile Communications System (FRMCS). Este sistema de comunicación móvil, basado íntegramente en tecnología 5G, sustituirá poco a poco al antiguo estándar GSM-R, permitiendo una conexión ininterrumpida, ultrarrápida y de bajísima latencia entre maquinistas, trenes autónomos y centros de control. Al mismo tiempo, el segmento de 1.910-1.920 MHz se reservará para el control de drones del Gobierno, garantizando un canal de comunicación protegido contra interferencias para misiones de emergencia, rescate, extinción de incendios y protección civil.

5G privado: ya es real
El otro gran avance impacta de lleno en el tejido empresarial y de servicios públicos a través de la banda de 3.800-4.200 MHz, utilizada históricamente para enlaces fijos por satélite. La creciente demanda de conectividad de banda ancha ha empujado a la administración a liberar este espacio para el despliegue de redes móviles de nueva generación de ámbito local.