El hacker conocido como ‘Cyberleek’, responsable de las filtraciones de Grand Theft Auto 6, ha adoptado una postura sorprendentemente desafiante frente a los recientes intentos legales de la empresa matriz de Rockstar Games, Take-Two Interactive, por descubrir su identidad. Lejos de ocultarse tras las citaciones judiciales que exigen a Microsoft y Discord entregar información sobre él, el filtrador ha publicado información de contacto en su página web con la intención de comercializar espacios publicitarios en los próximos vídeos que planea revelar sobre el esperado videojuego.
A través de una nueva pestaña de «contacto» en su portal, el hacker (o hackers) argumenta estar buscando fondos mediante el apoyo de la comunidad y asociaciones estratégicas. Su propuesta comercial incluye opciones tan inusuales como la creación de material de juego a medida para marcas concretas, permitiendo incluso la integración de contenido de carácter sexual en dichos vídeos robados. Cyberleek insiste en que su modelo de negocio no consiste en exigir rescates a las editoras para frenar las filtraciones, aunque ha amenazado con ello, sino en buscar anunciantes que le paguen en criptomonedas.
Más de 165.000 dólares sólo para que responda a los mensajes
Para iniciar cualquier tipo de conversación comercial, el filtrador exige un astronómico pago previo a modo de filtro: los interesados deben generar unas credenciales a través de una aplicación de mensajería concreta y abonar una «tarifa de contacto» de 400 XMR (la criptomoneda Monero), lo que equivale aproximadamente a 165.450 dólares. Este importe no cubre la publicidad en sí, sino que únicamente garantiza que Cyberleek responderá al mensaje en un plazo de 24 horas para comenzar a discutir los términos y precios del acuerdo a través del chat seguro.
A pesar de la evidente ilegalidad que rodea la distribución de este material con derechos de autor, Cyberleek ha establecido ciertas «reglas» para sus potenciales anunciantes. Han confirmado que aceptan promocionar casi cualquier tipo de contenido, incluyendo juegos de azar y material para adultos, pero advierten explícitamente que no permitirán la promoción de estafas en sus vídeos. Todo este movimiento público se produce mientras Take-Two intensifica sus esfuerzos legales para localizar al responsable en colaboración con compañías como Xbox, aunque parece que esto no está trastocando sus planes de marketing.