Los amantes del cine negro y de las películas de suspense tienen una cita este fin de semana con Filmin. La plataforma de streaming ha preparado la llegada de tres títulos que, pese a contar con varias décadas a sus espaldas, siguen siendo auténticas referencias del género.
Hablamos de tres historias de crimen y corrupción que prometen convertirse en una alternativa perfecta para quienes buscan algo diferente a los últimos estrenos de las grandes plataformas.
El anuncio lo ha hecho Jaume Ripoll, cofundador y director editorial de Filmin, a través de su cuenta de X. Su mensaje no ha podido ser más contundente: «Este viernes, tres tremendos thrillers llegan a Filmin. A cual mejor». Las películas elegidas son Vivir y morir en Los Ángeles, El camino de Cutter y Ladrón, tres producciones estadounidenses de los años ochenta que comparten una mirada especialmente oscura sobre el crimen y la sociedad.
Las tres estarán disponibles a partir de este viernes 23 de octubre en la plataforma Filmin.
Jaume Ripoll Vaquer@JaumeRVEste viernes, tres tremendos thrillers llegan a @FilminA cual mejor. https://t.co/YW2voTBbtB
19 de octubre, 2026 • 09:44
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Vivir y morir en Los Ángeles
Esta primera es una película de 1985 dirigida por William Friedkin, responsable de clásicos como El exorcista (1973) y French Connection, contra el imperio de la droga (1971).
En esta ocasión, Friedkin construye un thriller policial que sigue a Richard Chance, un agente del Servicio Secreto estadounidense obsesionado con atrapar a un falsificador de dinero responsable de la muerte de su compañero, donde los límites de la legalidad y la justicia se irán difuminando cada vez más.
William Petersen, conocido posteriormente por su papel protagonista en la serie CSI: Las Vegas, encabeza el reparto interpretando a Chance. Frente a él aparece Willem Dafoe, que da vida a Eric Masters, un falsificador tan inteligente como peligroso. También participan John Pankow, Debra Feuer y John Turturro.
Uno de los grandes atractivos de la película es su representación de Los Ángeles, alejada de la imagen glamurosa de Hollywood. Friedkin utiliza sus calles, autopistas y barrios industriales para construir una atmósfera de tensión constante. Además, cuenta con una de las persecuciones automovilísticas más recordadas del cine de acción de los ochenta.