A las 2 de la madrugada, equivalentes a las 19:00 horas de España, los residentes en Tokio, Japón, y en ciudades de los alrededores, como Chiba, se despertaban con las alarmas de sus móviles sonando sin parar: «Es un terremoto». A continuación, todo comenzaba a vibrar con violencia. Aunque ningún geólogo habla de ello, cientos de personas lloran ahora por la destrucción de sus colecciones de figuras, videojuegos y otros productos que exponen en sus casas hasta que un seísmo rompe sus ilusiones.
Aunque lo primero a lamentar tras un terremoto son los posibles heridos y víctimas, en el día a día de los residentes en Tokio, estos fenómenos naturales causan más problemas. Uno de ellos es la forma en la que impiden disfrutar de ciertas aficiones de una forma normal, obligando de manera constante a preguntarse: «¿Cuándo será el próximo terremoto?».
Los japoneses se lamentan por sus colecciones
En las últimas horas, la red social X se ha transformado en centro de reunión para todos los japoneses que se están lamentando del desastre provocado por el terremoto en sus casas. Tener estanterías, por ejemplo, es algo que no resulta recomendable, incluso si están cerradas con vitrina. Contar con otro tipo de mobiliario donde se exponen figuras y otros artículos de colección, también resulta problemático.
ろりこ@feltsun上空映像 https://t.co/zta3PpbH9A22 de agosto, 2026 • 19:42
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Como un terremoto en Japón como el que se sufrió la última madrugada, el cual registró una magnitud de 5,9 puntos en la escala de Richter, las posibilidades de que se rompan cosas son muy altas. Los propios japoneses lo están mostrando en X con sus publicaciones, donde se pueden ver figuras de anime rotas, maquetas destrozadas y otros artículos que no han sobrevivido al seísmo. Sus comentarios dejan claro lo difícil que puede ser este tipo de situación: «Se ha roto todo» , «Ayuda, ayuda» o «Ahora toca hacer limpieza», entre muchos otros que se pueden leer online.
Ante esta realidad, aunque los terremotos de menor escala no suelen provocar tantos daños, los japoneses solo se pueden resignar. No saben cuándo será el próximo terremoto, pero pensar únicamente en ello evitaría que disfrutaran de sus hobbies y pasiones. Tras un terremoto, como muchos dicen, «es hora de montar de nuevo y de arreglar». En algunos casos, las figuras rotas no tienen otra solución que comprar nuevas, sobre todo cuando son acrílicas, una de las últimas tendencias en el país. Otras veces, los productos rotos tienen un valor sentimental y volverlos a comprar no es una solución, así que se buscan alternativas, como aprender a vivir con las piezas que hayan quedado rotas.
¿Cómo ha sido el terremoto?
A las 02:00 de la madrugada, mientras muchos japoneses estaban durmiendo en el futón, los móviles de todas las zonas afectadas por el terremoto comenzaban a sonar. La señal es similar a la de ES_Alert, pero un poco más ruidosa si cabe y con una voz robótica que genera un nivel de pánico elevado. Muchos japoneses están en contra de estas alertas porque infunden más miedo que otra cosa, pero también es cierto que es la única manera de despertarse y poder ponerse a salvo. El mensaje se ajusta al idioma en el que esté configurado cada móvil y con un teléfono español suena «Es terremoto, es terremoto», repetidamente. El mensaje es el que puedes ver a continuación, capturado por nosotros mismos.

De los 30 heridos que se han registrado como consecuencia de este terremoto, una buena parte de ellos han sufrido heridas por levantarse con rapidez y golpearse con muebles o puertas. A otras personas les han caído encima productos colocados en las estanterías o incluso mobiliario. Por lo general, las casas japonesas ya están preparadas para este tipo de casos y, por ejemplo, los muebles están anclados al techo y al suelo, de manera que no se mueven incluso en situaciones de terremoto. Pero no todo el mundo se prepara.