La firma de análisis Circana ha compartido datos sobre los resultados de un estudio realizado sobre los usuarios de videojuegos de EEUU. Los resultados podrían ser considerados como preocupantes, y es que se ha concluido que durante el pasado mes de julio el gasto en consolas descendió un 29% en comparación con el mismo periodo del año pasado.
No se registran unos resultados tan negativos desde plena pandemia, en julio de 2020, lo cual supone un claro retroceso en el mercado estadounidense. Otro dato que no tranquiliza en absoluto es que las ventas de videojuegos en formato físico alcanzaron un mínimo histórico.
Fuerte caída del mercado físico de videojuegos y consolas en EEUU
En lo referente a las ventas de consolas, se apunta a que la subida de precios ha podido tener un fuerte impacto en las cifras. Asimismo, los juegos físicos registraron su mínimo desde que existen datos comerciales en EEUU (año 1995), con un reparto entre Nintendo y PlayStation (en una proporción del 63% y 31%, respectivamente). Las ventas en lo referente a accesorios también descendieron, en este caso en un 10%. Realmente, lo único en que se registró crecimiento fue en las suscripciones, con un incremento del 6%.
En cuanto a lanzamientos de juegos, Call of Duty: Black Ops 2 fue el juego más vendido del mes de julio en territorio estadounidense. El otro port que se lanzó, Call of Duty: Black Ops, es otro de los juegos con más éxito en el ranking de ventas. Otros títulos que también funcionaron razonablemente bien fueron Halo: Campaign Evolved, así como Assassin’s Creed Black Flag Resynced o Splatoon Raiders.
En definitiva, datos a tener en cuenta para comprobar una evolución que puede llegar a preocupar. Aparte, con la creencia de que las consolas de próxima generación podrían costar más de 1.000 dólares, se presenta un reto adicional, a causa del cual los analistas ya prevén que se producirá un claro retroceso en las ventas futuras.