La gran caída sufrida esta semana por los servicios de XBOX no solo impidió iniciar sesión, comprar o descargar juegos. Algunos usuarios tampoco pudieron ejecutar títulos instalados desde un disco, una situación que ha provocado dudas sobre la dependencia de las consolas actuales de los sistemas de autenticación en línea.
Scott Van Vliet, director tecnológico de XBOX, ha confirmado que la compañía está investigando estas incidencias. Según el ejecutivo, las comprobaciones de licencia asociadas a los juegos físicos no deberían impedir que los usuarios accedan a ellos durante una interrupción del servicio, ya que el sistema está diseñado precisamente para permitir su funcionamiento sin conexión.
Un fallo impidió que algunas consolas utilizaran correctamente las licencias guardadas
Aunque un juego se distribuya en formato físico, las consolas XBOX realizan comprobaciones para verificar que el usuario posee el disco correspondiente. Una vez completado este proceso, la autorización queda almacenada en la consola para que el título pueda seguir utilizándose sin necesidad de conectarse continuamente a la red.
El problema durante la reciente caída fue que algunas consolas no pudieron utilizar correctamente esas autorizaciones guardadas. Como consecuencia, ciertos jugadores recibieron errores de verificación al intentar abrir juegos físicos, pese a que el disco se encontraba introducido en el lector.
La documentación oficial de Microsoft indica que los juegos en disco pueden instalarse y utilizarse sin conexión, siempre que no requieran funciones online para funcionar. Van Vliet ha reiterado que lo sucedido no representa el comportamiento previsto y ha asegurado que la compañía prepara una corrección permanente para una futura actualización del sistema.
La interrupción comenzó durante la noche del domingo y se prolongó durante buena parte del lunes. Además de afectar a los juegos digitales y físicos, impidió a algunos usuarios iniciar sesión, consultar sus bibliotecas, abrir aplicaciones o acceder a la tienda.
Según las explicaciones ofrecidas por Microsoft, el origen estuvo en un servicio de licencias compartido que falló y terminó afectando a diferentes funciones de la plataforma. Van Vliet calificó la situación de inaceptable y prometió revisar tanto la causa del fallo como la lentitud del proceso de recuperación.