El objetivo que busca la firma con su sistema de tercera generación es mejorar el rendimiento de la conectividad satelital y, además, pasar a ser compatible con el creciente número de sistemas de IA que necesitan de conexión constante para poder funcionar, como te vamos a explicar.
El lunes pasado, Starlink se dirigió a la FCC, órgano competente de EEUU, para solicitar la aprobación de su nuevo sistema de Internet satelital. Se trata de la tercera generación de Starlink y, en el caso de recibir la luz verde definitiva, multiplicaría por 10 la capacidad actual que tiene esta tecnología para ofrecer conectividad en todo el mundo.
Se estima que Starlink tiene actualmente 10.000 satélites desplegados en órbita, mientras que con la tercera generación, la compañía propiedad de Elon Musk busca alcanzar las 100.000 unidades disponibles. La intención, según las palabras de la propia compañía, es la de ofrecer “un servicio de banda ancha multigigabit de latencia ultrabaja a muchísimos más usuarios en todo el mundo”.

Satisfacer las demandas de la IA
Durante los últimos meses, el número de dispositivos con IA no ha dejado de crecer y, presumiblemente, la cifra no irá más que en aumento a medida que la tecnología se siga desarrollando. La tercera generación de Starlink quiere no solo dar servicio a consumidores, empresas y gobiernos, además, también busca ser compatible con las redes a las que necesitarán conectarse dispositivos que actualmente todavía no existen, pero que tendrán un gran protagonismo en el futuro.
De este modo, Starlink pasaría a convertirse en la columna vertebral de todas las comunicaciones que se puedan realizar en torno a la Inteligencia Artificial, garantizando una red estable y con cada vez mejor tecnología para poder disfrutar de todo lo que está por llegar.
Según la información que ha ofrecido Starlink, el nuevo sistema podría tener mucho que ver con el plan que maneja SpaceX desde hace tiempo de crear un centro de datos en el espacio que, mediante un sistema de láseres ópticos, podrían enviar los datos a la tierra mediante los satélites de Starlink. Por lo que podría situarse como el nexo de unión entre ambas tecnologías.