Imagen de LEGO Batman

Si eres de los que ha pasado horas montando piezas o devorando cómics del mejor detective de Gotham, prepárate porque tenemos entre manos un proyecto que no se corta. LEGO Batman: El Legado del Caballero Oscuro llega para demostrar que Traveller’s Tales no solo sabe hacer juegos para niños, sino que puede plantearse un reto mucho más maduro, bebiendo directamente de las fuentes que hicieron grande a la licencia en los videojuegos.

No estamos ante el típico título de LEGO donde solo hay que romper cosas y reírse un rato. Esta vez, el equipo se ha ido la cabeza para crear un tributo interactivo que recorre décadas de historia, mezclando la acción más frenética con ese toque gamberro que hace que el plástico de LEGO encaje a la perfección con el tono oscuro del vigilante de Gotham.

Un recorrido por todas las eras del murciélago

Gameplay de LEGO Batman

La estructura del juego es una auténtica joya para los coleccionistas de datos. La historia se divide en capítulos que funcionan como un viaje cronológico, pero sin pretender ser una línea oficial rígida. Empezamos desde la infancia de Bruce Wayne y su traumático pasado, pasando por su entrenamiento en Nanda Parbat, hasta aterrizar en las versiones más icónicas del cine y la tele.

Es fascinante cómo saltan de la atmósfera actual de The Batman a la estética gótica de Tim Burton, para luego mandarnos directos a los años 60 con el Dúo Dinámico y sus gadgets surrealistas como el repelente de tiburones. Incluso tenemos un guiño brutal a la serie animada de los 90 y a la trilogía de Nolan, culminando en un final que mezcla lo más sombrío del personaje con referencias a cómics menos conocidos, como el caso de Jean-Paul Valley.

Todo este despliegue narrativo está envuelto en un humor hilarante. No importa si la escena es dramática; siempre habrá una broma tonta o un comentario absurdo de los NPCs que nos sacará una sonrisa. El doblaje al castellano es impecable, aunque es curioso notar que han optado por la voz de Manuel Gimeno (el actor de Robert Pattinson) para darle ese aire actual al protagonista.

Gotham City: Un mundo abierto lleno de vida

Si algo destaca aquí es la ciudad. Gotham no es un simple decorado, sino un mundo abierto vibrante donde la lluvia no deja de caer sobre los bloques de plástico. La navegación es una gozada: podemos usar el gancho para columbarnos entre rascacielos, planear con la capa o conducir el Batmóvil a toda leche por las calles, sintiendo una influencia clarísima de los juegos desarrollados por Rocksteady.

Para que no te aburras, la ciudad está petada de actividades. A través de la radio policial, nos enteraremos de crímenes en tiempo real para ir a darles caña a los malotes. Además, tenemos que enfrentarnos a los acertijos de Enigma y Cluemaster, buscar animales que se han escapado del zoo o localizar carteles de «Se Busca» para reconstruir el rostro del criminal y arrestarlo.

También hay cofres de Waytech escondidos que contienen chips tecnológicos. Estos chips son fundamentales porque nos permiten mejorar los gadgets de nuestros héroes, haciendo que sus herramientas sean más eficaces. Y para los que aman el orden, Batgirl es la clave, ya que sus antenas nos revelan la ubicación de los eventos en el mapa.

Habilidades, combate y el toque Arkham

Detalles de LEGO Batman

A nivel de jugabilidad, el juego ha dado un salto cualitativo. Han dejado de lado la cantidad masiva de personajes genéricos para centrarse en un grupo reducido pero especializado. Batman, Robin, Nightwing, Batgirl, Catwoman, Gordon y Talia tienen habilidades únicas. Por ejemplo, Catwoman usa su látigo y llama a gatos para entrar en sitios estrechos, mientras que Gordon utiliza una pistola de goma para taponar conductos.

El sistema de lucha es donde más se nota la mano de la serie Arkham. Tenemos combos, esquivas y la posibilidad de realizar contraataques precisos cuando aparece la guía visual. Cuando llenamos la barra de concentración, podemos soltar un ataque especial que barre con todo. Aunque es una versión simplificada para que cualquiera pueda disfrutarlo, se siente mucho más profunda que en cualquier otro juego de LEGO anterior.

El sigilo también está presente. Podemos acechar a los enemigos desde las alturas y dejarlos noqueados antes de que se den cuenta. Eso sí, si nos pillan, no pasa nada; simplemente nos liamos a tortas. Esta flexibilidad hace que el juego sea accesible para niños pero estimulante para adultos que busquen un reto mayor en el modo «Caballero Oscuro», donde las vidas son limitadas y hay más enemigos.

Coleccionismo y la mítica Batcueva

El espíritu de LEGO sigue vivo en la recolección de piezas. Los ladrillos dorados sirven para comprar mejoras generales de combate y salud, mientras que los ladrillos rojos ahora se centran más en aspectos cosméticos y patrones de colores. Una novedad brutal es la Batcueva personalizable, donde podemos gastar las monedas conseguidas para expandir la base y colocar trofeos.

Para los verdaderos yonkis del plástico, el juego es un catálogo viviente. Hay sets reales que aparecen en pantalla y podemos reconstruir el Skyline de Gotham. Incluso existen vehículos dorados vinculados a sets físicos. El modo cooperativo local a pantalla partida funciona de lujo, permitiendo que dos jugadores se repartan las tareas de exploración y combate de forma orgánica.

En cuanto al rendimiento, el juego luce increíble con efectos de iluminación y reflejos muy pulidos. Aunque se han reportado algunos bugs puntuales y la cámara puede dar guerra en espacios cerrados, la experiencia general es fluida, especialmente en PS5 y PC, aunque también se ha optimizado sorprendentemente bien para la Steam Deck.

Esta aventura logra equilibrar la nostalgia con la innovación, ofreciendo una cantidad de horas abrumadora si decides ir a por el 100%. Entre la trama principal, que dura unas 15-17 horas, y el contenido secundario, el juego se convierte en un museo interactivo donde cada rincón de Gotham cuenta una historia. Es, sin duda, la culminación del camino de Traveller’s Tales, logrando que nos sintamos como el verdadero protector de la ciudad mientras destrozamos todo a nuestro paso con el humor y el cariño que solo LEGO sabe imprimir.

Facebook
Instagram