Teniendo en cuenta que a partir del 2027 veremos cómo las pensiones se endurecen a nivel general, donde la edad ordinaria de jubilación avanzará hasta los 67 años para los nacidos entre 1964 y 1968, es clave encontrar vías legales para estirar los rendimientos económicos sin dejar de estar protegidos por el Estado.
Dejar de forma repentina el negocio o la actividad profesional destruye por completo el valor acumulado durante décadas de cotización. Hasta la fecha, los mecanismos de compatibilidad penalizaban mucho a los emprendedores en comparación con los asalariados.
En esa línea, hay que mencionar la última medida aprobada en el Consejo de Ministros, que tira una de las barreras que siempre han tenido los autónomos en España, de la que ya hablamos en ADSLZone. A partir de esta, el ciudadano que esté dado de alta como trabajador por cuenta propia podrá seguir una serie de pasos para volver a estar en activo.
Condiciones para la jubilación flexible
La urgencia de este nuevo escenario normativo surge tras la reunión del Consejo de Ministros celebrada el pasado martes 26 de mayo de 2026, donde se aprobó el Real Decreto que regula el régimen jurídico de la jubilación flexible. El texto, concebido como un desarrollo clave de la reforma de pensiones iniciada en 2024, introduce incentivos específicos para coordinar el retorno voluntario a la actividad laboral. Su entrada en vigor oficial se materializará exactamente tres meses después de su inminente publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

La auditoría legal de la norma revela tres novedades cruciales que fija quiénes serán los beneficiarios de este nuevo derecho compatible: