Google Play Store siempre ha destacado por ofrecer un menú centralizado y transparente para administrar los pagos, tanto de aplicaciones como de suscripciones a servicios. Sin embargo, han cambiado su filosofía dando un giro total, permitiendo que los desarrolladores intenten persuadir al usuario cuando trata de cancelar un cobro.
A primera vista, cuando una plataforma del tamaño de Google cambia sus bases legales en cuanto a algo tan importante como el proceso de darse de baja, aparece la desconfianza, como es normal. Sin embargo, parece que han preferido poner a los creadores de software por encima de la experiencia de uso del consumidor final.
Nuevo menú para cancelar
La confirmación de este cambio la comunicó Google en una de sus conferencias relativas al evento Google I/O que se está celebrando esta semana. Según recoge el portal tecnológico estadounidense especializado Android Authority, la compañía de Mountain View va a desplegar una actualización importante en su infraestructura de pagos móviles. Hasta ahora, presionar el botón de cancelación de una suscripción abría un sencillo menú con dos opciones básicas: mantener la suscripción o confirmar la baja del servicio.
Ahora, con los nuevos cambios, el flujo de pantalla cobra un enfoque más estratégico, con la idea de que el usuario no cancele la suscripción. El sistema implementará la nueva API de gestión de suscripciones, un código que permitirá a los creadores de las aplicaciones estar al tanto del clic de baja del usuario. En lugar de tramitar la cancelación directa, la Play Store desplegará un abanico de ofertas personalizadas a modo de contraoferta, con la posibilidad de cambiar a un plan de características inferiores pero considerablemente más barato.

A nivel de código y diseño visual, los desarrolladores de aplicaciones de Android dispondrán de varias herramientas para retenerte antes de que confirmes la baja definitiva: