El formato físico aún resiste, pero los números parece que acompañan cada vez menos. Hace unos meses os comentábamos que las ventas físicas en PS4 y PS5 suponían solamente el 3% de los ingresos totales de PlayStation. Esto implica una transformación paulatina en los hábitos de consumo, que se orientan cada vez más hacia el ámbito digital.
Ahora Sony ha publicado los resultados de su último año fiscal, los cuales confirman esta tendencia. Así, mientras que las ventas digitales crecen cerca de un 10% con respecto al año anterior, las ventas físicas apenas logran mantenerse, con una reducción muy visible durante el último trimestre analizado.
Los juegos físicos reducen aún más su presencia en PlayStation
Pero el dato más importante es el relativo a la proporción de juegos digitales que acaban vendiéndose, tanto en PS4 como en PS5. Según los datos proporcionados por PlayStation, este año fiscal el «ratio» ha escalado hasta el 78% de ventas digitales, en contra de un restante 22% de ventas físicas. Básicamente, 8 de cada 10 juegos son digitales.
Además, como dato significativo, durante el primer y último trimestre fiscal estas cifras fueron incluso superiores, con una proporción del 83% y del 85% respectivamente, lo cual deja al formato físico una parte pequeña del pastel (aunque aún relevante y con importancia para los amantes de esta manera de consumir videojuegos).
Los juegos físicos se enfrentan a diversos desafíos, aunque en Sony parecen dispuestos a seguir apoyando el formato. Según rumores, PS6 podría incluir una unidad lectora de discos extraíble y opcional, aunque habrá que esperar para conocer todos los detalles.