Mira que lo hicieron bien y nos cayeron aún mejor los chicos de Mr. Eddie, el tributo a Ozzy Osbourne que completaba el cartel de la noche, pero hay algo que no funcionó bien en la planificación del evento. A primera vista el póster destacaba el logotipo y la imagen de Umbra y ambos figuraban en la parte de abajo, como si de la banda principal se tratase. Dado que algunos entendemos que lo lógico es que los compositores de canciones originales sean los que cierren la velada -y más si vienen de fuera de Madrid-, planificamos nuestra llegada para poder disfrutar del concierto completo de los zaragozanos. Finalmente el orden de aparición fue el inverso al lógico, por lo que por desgracia nos perdimos una buena parte de la actuación de los zaragozanos.

Hecha la sugerencia, vayamos a lo que nos ofreció la banda en sus cuatro actos, entendidos éstos como la división de su repertorio en otras tantas partes. Arrancaron con “Quien quiera ser héroe”, “Alma de fuego” y “En algún lugar”. La segunda la encontramos en su debut de 2020: “Indomable”. De él también sonaron “Resurrección” y “Sangre y hielo”, con las que cerraron su cuarto final tras la interpretación previa de “Insecto”.

Caba recordar que Cristina es la cantante de Umbra desde hace escasos años, por lo que el EP editado el pasado 2025 tuvo un protagonismo muy especial. Además de la citada “Insecto”, su integral en estudio se completó con “Oscuridad” -título del disco- y “Rojo barro”. Aun así, la vocalista supo hacerse con otras canciones previas pensadas para un registro masculino, como “En algún lugar”, “Maldita tu ambición”, “Mírame” y “Esclavos” -fundidas en una sola pieza-, “Vencer el miedo”, “Venganza” y la ya mentada “Quien quiera…”, todas ellas de su trabajo “Sangre de Metal” (2017).

La formación maña sonó mucho más rápida, compacta y cohesionada que la anterior vez que les vimos, abriendo la séptima edición del festival Rock en Femenino de Torredonjimeno (Jaén) en el verano de 2025. Se les veía con ganas de tocar en la capital y sigue asombrando el crecimiento exponencial de su desafío artístico, que no es otro que el de un dignísimo Heavy Metal en castellano. Sus mensajes no pecan de ñoña autoayuda, sino que apelan a cuestiones muy diversas que convierten su literatura en un punto más a favor de su obra.

Umbra en vivo es un correoso quinteto que no necesita del comodín de un teclado para ofrecer un espectáculo entregado y con el incuestionable gancho de una cantante con carisma escénico, gran magnetismo personal… y a la que encima cantan dos veces el “cumpleaños feliz” en una misma noche. Sus escuderos reparten fuego a discreción, alternando sus funciones de manera muy equilibrada para que todos disfruten de su cuota su protagonismo sobre el escenario.

Imposible no salir satisfecho cuando han dejado claro que la puerta de la primera división del Metal nacional debería estar abierta para ellos y ella. Sea quien sea el cerrajero, que se dé prisa y les deje entrar ya mismo.

Leo Cebrián Sanz

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