No es la primera vez que la Unión Europea advierte a los países miembros que eviten que sus infraestructuras de conectividad dependan de marcas como Huawei o, incluso, ZTE. Sin embargo, nunca antes las peticiones se habían intensificado tanto como para persuadir cada vez más a todos los Estados de la alianza.
La seguridad de la Unión Europea en materia de comunicaciones debe apoyarse únicamente en marcas de extrema confianza. Durante los últimos meses, de hecho, hemos visto en reiteradas ocasiones cómo la Comisión Europea se ha referido a marcas como Huawei como potencialmente peligrosas por las posibles filtraciones a las que estaríamos expuestos si nuestras comunicaciones se realizasen usando sus dispositivos.
Ahora, la Comisión Europea ha decidido dar un paso más allá en su estrategia por disuadir a todos los países miembros para evitar que se repita un error que ya cometieron en el pasado algunos países, entre ellos España. Desde Bruselas han recomendado a todos los Estados miembros que excluyan los equipos de Huawei y de ZTE de la infraestructura de conectividad de los operadores de telecomunicaciones locales. Así lo ha confirmado un portavoz de la Comisión recientemente, según ha recogido Reuters hace apenas unos minutos.

Nuevas normas para favorecer la ciberseguridad
La nueva normativa que está aprobando la Unión Europea permitiría al organismo tener derecho a veto de cualquier marca tecnológica que fuese susceptible de ir en contra de lo que está considerado como seguridad nacional. Así lo ha confirmado el mismo portavoz al que hemos hecho referencia, en una rueda de prensa realizada a periodistas después de una de las sesiones de control.
Es importante recordar que la Unión Europea lleva tiempo tratando de restringir la presencia de cualquier proveedor chino en los sistemas de telecomunicaciones del continente. De hecho, se trata de una medida que fue articulada en su momento por Estados Unidos, que invitaba a la Unión Europea a ir en la misma dirección, dados los datos sensibles que EEUU y la Unión Europea intercambian en materia de inteligencia.
En un momento en el que las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y la mayoría de la Unión Europea estaban bastante debilitadas, dados los encuentros habidos en diferentes cuestiones en torno a la política internacional, la UE no tardó en ceder a la presión de EEUU. Ahora, se añade una nueva medida con la que se busca recuperar posiciones y que la Administración Trump rebaje la tensión con el viejo continente.