Gracias a los conectores USB-C, muchas personas cargamos nuestros dispositivos en ellos, aprovechando un mismo enchufe que solo usamos para el ordenador, pero al cual podemos conectar más equipos y suministrar energía. Sin embargo, hay que tener algo en cuenta.

Al igual que los antiguos USB, estos no son todos iguales, y existen unos más rápidos que otros. Las empresas, por ahorrar costes, no suelen incluir los mejores en todos los conectores que trae nuestro ordenador, por lo que puede que, si no te fijas, unas veces cargues más lento que otras.

Diferencias en los puertos USB-C

Aunque todos los puertos USB-C parecen iguales, no todos cargan tu teléfono (o el dispositivo que quieras conectar, como una Switch o tablet) a la misma velocidad. Algunos puertos de tu portátil solo entregan energía básica, suficiente para mantener la batería, pero muy lentos si quieres cargar rápido. Otros, en cambio, soportan Power Delivery (PD), lo que permite que tu móvil reciba más vatios y se cargue en mucho menos tiempo. Por ejemplo, un móvil moderno puede pasar de 0 % a 50 % en media hora si lo conectas al puerto adecuado, mientras que en otro puerto puede tardar más del doble, o incluso el triple.

Además, la velocidad de carga también depende de la potencia máxima que el puerto puede entregar. Algunos USB-C solo dan 5 V/1 A o 5 V/2 A, mientras que los que soportan PD pueden ofrecer 9 V, 12 V o incluso más, dependiendo del dispositivo. Esto significa que un mismo cable puede cargar a ritmos muy distintos según el puerto al que lo conectes. Sobre todo si el teléfono también es moderno, pues ya admiten mayor voltaje y suelen tener baterías con más capacidad. Si lo haces en un dispositivo antiguo o muy pequeño, puede que la diferencia no sea tanta, y sea lento en cualquier puerto.

Un ejemplo práctico: en muchos portátiles modernos, suele haber un puerto marcado con un pequeño rayo o con la palabra “PD” en las instrucciones. Ese es el que permite la carga rápida de tu teléfono. Si conectas tu móvil a otro puerto sin esa función, notarás que la batería sube lentamente aunque el ordenador esté encendido. Sin embargo, incluso dentro de esos, hay diferentes modelos.

imagen de un ordenador de perfil
Ordenador mostrando los puertos USB-C de conexión y carga

Y ojo, no solo importa el puerto: el cable también cuenta. Un cable barato o antiguo puede limitar la velocidad de carga incluso si el puerto es potente. Por eso, para aprovechar la carga rápida del móvil, hay que combinar el puerto correcto, un buen cable y que el móvil soporte PD.

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