Microsoft lanzó, como es habitual cada mes, su parche de seguridad a nivel global. Lo que no sabían es que se iba a convertir en toda una pesadilla para los administradores de sistemas y para los usuarios domésticos. La actualización de abril de 2026 para Windows 11 está provocando fallos críticos que impiden a los usuarios acceder a sus propios equipos, dejándolos atrapados en un bucle de fallos.
Hablamos del parche KB5083769, lanzado el 14 de abril, que está afectando gravemente a los equipos que operan bajo las versiones 24H2 y 25H2 de Windows 11. Y no hablamos de un error de rendimiento sin más, ya que corrompe la secuencia de arranque y obliga a los usuarios a ejecutar herramientas de recuperación avanzadas.
¿Cuál es el error?
Lo curioso es que fue la propia comunidad de usuarios la que alertó del fallo. Según los reportes documentados en los foros oficiales de Microsoft Learn Q&A, los afectados describen una secuencia de fallo idéntica. Tras descargar la actualización, el equipo solicita el reinicio habitual, pero al volver a arrancar, la pantalla muestra un extraño mosaico de gráficos pixelados y artefactos visuales, para colapsar inmediatamente en el temido pantallazo azul de Windows.
Lo peor de este fallo, y lo que está generando frustración entre los usuarios, es que se repite constantemente. Cuando Windows detecta el fallo, lanza su pantalla de recuperación automática, y aunque el usuario intente reparar el inicio, el ordenador se reinicia y vuelve a mostrar la misma pantalla pixelada, creando un bucle infinito del que es imposible salir de forma natural.
Desde un punto de vista de hardware, el problema no parece entender de marcas ni arquitecturas. En los foros de Microsoft se han confirmado estos problemas tanto en equipos con procesadores AMD Ryzen 5 2600 y tarjetas gráficas NVIDIA GTX 1080 Ti, como en flotas enteras de ordenadores de sobremesa de la marca Dell utilizados en entornos corporativos.
Además de este grave error, la instalación de este parche trae consigo un daño colateral que bloquea a través de cifrado. Tras el lanzamiento, Microsoft tuvo que actualizar su lista de problemas conocidos sin ni siquiera comunicarlo oficialmente, admitiendo que el KB5083769 puede forzar a algunos ordenadores a pedir la clave de recuperación de BitLocker al reiniciar.