Los propietarios de los Fire TV antiguos no están contentos con Amazon. El fabricante ha abandonado sus dispositivos y un usuario ha terminado uniendo fuerzas para llevar a la empresa ante la Justicia. La situación se complica en las oficinas del gigante del comercio electrónico.

En los últimos meses Amazon ha decidido quemar puentes con algunos de sus usuarios. Lo ha hecho abandonando dispositivos antiguos con la intención de que sus usuarios compren modelos más nuevos. Algunas de estas decisiones, no obstante, no están pasando desapercibidas.

Los Fire TV podrían seguir funcionando

En la demanda que se ha emitido contra Amazon en California, el demandante culpa a Amazon de haber provocado que los Fire TV antiguos hayan dejado de funcionar. Bill Merewhuader, que es quien ha tramitado la denuncia, busca compensación debido a lo ocurrido con los Fire TV Stick de primera y segunda generación.

Según la demanda, estos dispositivos funcionaban y su estado de rendimiento era el conveniente para continuar siendo usados mucho más tiempo. No obstante, Amazon habría decidido abandonarlos y dejarlos obsoletos con el simple objetivo de incrementar las ventas de los modelos más actuales. Con su demanda se abre un debate importante que está dejando huella en los despachos de Amazon: ¿Abandonan sus dispositivos demasiado pronto?

Amazon está en una encrucijada

Los Fire TV de primera y segunda generación tienen alrededor de 10 años de existencia desde su lanzamiento original. Se trata del mismo periodo que ha acompañado a los Kindle originales que, como te contamos anteriormente, también entran en mayo en la categoría de dispositivos obsoletos de Amazon. El fabricante está levantando ampollas, puesto que son distintas las iniciativas que ha puesto en marcha para decir adiós a algunos de sus terminales más clásicos.

Hasta ahora, más allá de las críticas que se han leído online, no se había puesto en marcha ninguna iniciativa en contra de Amazon a nivel legal. Esta demanda podría llegar a resonar con fuerza si las autoridades terminan dando la razón al demandante, aunque es posible que no saque nada en claro de ello. El motivo es que sobre la mesa Amazon tiene una realidad importante sobre la que apoyarse: que los dispositivos en cuestión habían ido bajando el rendimiento con el paso de los años.

Un Fire TV conectado a la televisión
Un Fire TV de Amazon. / Foto: Amazon

Aunque esos Fire TV todavía estaban funcionando, podían abrir aplicaciones y reproducir contenidos, se había podido ver que su rendimiento no estaba a la altura de las exigencias actuales. En este tipo de situación entra en juego el debate sobre si los fabricantes deberían seguir parcheando los terminales antiguos para que se usen más tiempo o si, como ha hecho Amazon, es viable abandonarlos.

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