La protección de los menores en Internet se ha convertido en una prioridad global. Desde Europa hasta EEUU pasando por varios otros países como Reino Unido o Australia, los países, gobiernos y reguladores están impulsando sistemas de verificación de edad y nuevas restricciones digitales. Sin embargo, estos movimientos han hecho saltar las alarmas y el debate es ahora mismo si, con la excusa de proteger a los menores, lo que realmente quieren es controlarnos y espiarnos a todos en Internet.
Un movimiento global que va más allá de Europa
Aunque la Unión Europea es una de las que lidera las iniciativas para limitar el acceso de los menores a diferentes contenidos de la red, lo cierto es que no es la única. En el caso europeo, se presentó hace unos días una aplicación específica para verificar la edad de los usuarios antes de acceder a ciertos contenidos.
El problema es que, expertos en ciberseguridad, han tardado unas pocas horas en comprobar que la app de verificación de edad de la UE proporcionando a la Policía todos los datos personales que almacena. Además, han realizado otra serie de análisis que revelan agujeros de seguridad importantes en su diseño e implementación.

Por su parte, ayer mismo conocimos la propuesta de ley de los Estados Unidos para introducir un sistema de verificación de edad directamente en los sistemas operativos. Es decir, Windows, Linux, MacOS, iOS y Android sabrían exactamente nuestra edad. Para ello, se harían valer de verificaciones utilizando certificados digitales o DNIs electrónicos, además de biometría.
Otros países también están explorando medidas similares, lo que confirma una tendencia clara: el control de edad online se está convirtiendo en un movimiento global. Esto ha desatado la preocupación extrema de los usuarios que no quieren que, con la excusa de proteger a los menores, se termine vulnerando su privacidad en la red de redes.
El salto tecnológico: del control en webs al dispositivo completo
En un primer momento, la idea era que las propias webs fueran capaces de verificar la edad para permitir el acceso. Algo que tiene bastante sentido en las que alojan contenido para adultos, de apuestas o similares. Sin embargo, no es tan relevante para otras de noticias o con contenidos amigables con los menores.
El gran cambio viene cuando la propuesta es introducir la verificación de edad a nivel de sistema operativo o dispositivo, haciendo que todo el mundo tenga que autenticarse para seguir usando su ordenador o móvil.
En la práctica, podríamos convertir a los sistemas operativos y los dispositivos en gestores de identidad digital, centralizando información sensible; abriendo la puerta a posibles problemas de privacidad de los usuarios.
La crítica: ¿protección o excusa?
Como ya hemos puesto de manifiesto a lo largo del artículo, son muchos los que ven una posible vulneración de la privacidad en la red utilizando a los menores como pretexto. Sin embargo, las palabras más duras llegan desde el fundador de Telegram, Pavel Durov, criticó estas políticas en X: