Hace veinte años, el físico británico John Pendry logró lo que parecía reservado para la magia de Harry Potter: teorizó y ayudó a construir el primer prototipo de una capa de invisibilidad. Su demostración de que era posible desviar las ondas electromagnéticas alrededor de un objeto sin que estas se dispersaran dio la vuelta al mundo. Tanto fue así que Pendry quiere más, y es eso en lo que está trabajando.
En ADSLZone analizamos la tecnología desde un punto de vista humano, teniendo en cuenta también su aplicación en el día a día para el usuario medio. Hoy en día, la industria está a punto de convertir su famosa capa en un negocio multimillonario, aplicando sus ecuaciones a sistemas antiterremotos o sensores para coches autónomos. Pero Pendry, investigador del Imperial College London, ha perdido el interés en comercializar su creación. En una reciente entrevista concedida al medio especializado New Scientist, el físico ha confesado que la capa de invisibilidad «es cosa del pasado» y que ahora está trabajando para dominar el tiempo y la luz para simular agujeros negros.
¿Qué son los metamateriales?
Un metamaterial es un tipo de estructura fabricada a escala nanométrica, es decir, en pequeños surcos o anillos, que alteran las propiedades físicas de un objeto para que se comporte de una forma que no existe en la naturaleza.
El físico británico sentó las bases matemáticas para que la luz pudiera esquivar un objeto, y esa tecnología ya está llegando a nuestras manos. Según las estimaciones de analistas financieros, el mercado basado en sus patentes podría alcanzar los 6.000 millones de libras para el año 2033. Su impacto actual es asombroso:
- Metalentes ultrafinas: Las grandes y pesadas lentes de cristal de las cámaras tradicionales están siendo sustituidas por superficies planas del grosor de un papel, cubiertas de nanoantenas. Esto permitirá crear drones minúsculos, cascos de realidad virtual realmente ligeros y móviles con ópticas de calidad profesional sin añadir peso. El futuro va en esta dirección.
- Lidar sin piezas móviles: Los coches autónomos utilizan radares de luz o sensores LiDAR que giran sobre el techo del vehículo para escanear el entorno, y son muy frágiles y caros. Los metamateriales de Pendry permiten dirigir esos rayos láser de forma electrónica, sin motores ni piezas que se desgasten, por lo que también serían más económicos.
- Escudos sísmicos: Aplicando las mismas ecuaciones que desvían la luz, el equipo de ingenieros está trabajando para crear edificios con metamateriales mecánicos capaces de desviar las ondas sísmicas de un terremoto, protegiendo la estructura central.

Metamateriales temporales
«Llega un punto en el que tu investigación empieza a huir de ti», confiesa Pendry. «Las empresas están desarrollando productos, pero a mí no me emociona crear productos. Quiero hacer algo realmente nuevo». Ese nuevo horizonte son los metamateriales temporales. Hasta ahora, la ciencia había utilizado estas nanoestructuras para controlar cómo se mueve la luz a través del espacio, pero Pendry se basa en la teoría de la relatividad de Einstein: el espacio y el tiempo son lo mismo. De ahí que su reto ahora sea fabricar materiales que cambien sus propiedades a velocidades extremas para controlar cómo se mueve la luz a través del tiempo.
El potencial de esta nueva física es tan prometedor como peligroso. Uno de los ejemplos que maneja el físico tiene que ver directamente con materiales como el óxido de indio y estaño, presente en las pantallas de nuestros teléfonos móviles. Al ser golpeado por un láser específico, este material pasa de opaco a transparente casi instantáneamente.