Si tienes un MacBook, ya sea nuevo, o más antiguo, puede que hayas sufrido este problema sin conocer el motivo. Y es que, se habría descubierto un fallo que provoca problemas en estos dispositivos tras 49 días de uso continuado, es decir, sin reiniciar el ordenador.
Puede que te parezca algo difícil de que ocurra, sin embargo, al ser tan cómodo suspender un MacBook, solamente cerrando la tapa, hay millones de usuarios que nunca lo apagan o reinician, y son los que habrían visto cómo, obligatoriamente, lo deberían hacer transcurrido ese tiempo, debido al error.
Bug en MacBook tras mucho tiempo encendido
Lo más llamativo de este problema es que no tiene nada que ver con que el portátil sea antiguo o esté en mal estado. Puede ocurrir igual en un equipo nuevo. Todo apunta a algo interno de macOS: un contador que registra el tiempo que el sistema lleva funcionando sin reiniciarse.
Ese contador tiene un límite, y cuando se alcanzan exactamente los 49 días, 17 horas, 2 minutos y 47 segundos, es cuando empiezan los fallos. No es algo que el usuario vea directamente, pero el sistema deja de gestionar bien ciertos procesos, especialmente los relacionados con la red.
Esto se traduce en muchos problemas, como ciertas aplicaciones que dependen de internet, las cuales empiezan a fallar sin motivo claro, páginas que no cargan correctamente o servicios que se quedan bloqueados. A simple vista parece un problema de conexión o incluso del propio router, pero en realidad viene del propio equipo. Si te quedas sin internet por unos segundos, o ves que el icono del WiFi desaparece, no es que el router esté fallando, ya que en otro dispositivo no notarás esa caída de conexión, y todo viene del sistema de macOS.
Tiene bastante sentido si se piensa en cómo usamos hoy un portátil. Mucha gente no lo apaga nunca. Se cierra la tapa, entra en reposo y, al abrirlo, todo sigue igual. Es cómodo y rápido, pero también hace que el sistema pueda estar activo durante semanas, o incluso meses, sin reiniciarse, sobre todo si no somos de instalar actualizaciones, donde ya conseguiríamos ese reset del contador.

Y ahí es donde aparece el problema. Cuando se supera ese límite, el comportamiento del equipo empieza a volverse errático. No es un fallo evidente, sino una suma de pequeños detalles que acaban afectando a la experiencia y dándote a entender que el MacBook funciona mal, cuando no es un problema de hardware.