Acostumbrados a tener al menos un local de Inditex en prácticamente cada calle comercial y centro urbano, el nuevo rumbo del gigante textil gallego va a cambiar bastante el panorama de las ciudades. Lejos de ser un síntoma de debilidad financiera, estamos ante uno de los movimientos corporativos más agresivos e inteligentes del sector retail.
El concepto de tener cientos de locales pequeños y medianos diseminados por la geografía nacional parece estar ya caduco. Por eso, la empresa de Amancio Ortega está optimizando sus comercios, priorizando precisamente la rentabilidad, la digitalización y las experiencias inmersivas.
¿Qué tiendas cierran?
Los datos del primer trimestre de este ejercicio 2025 han confirmado la magnitud del ajuste. Según la información reportada por la propia compañía, el grupo ha llevado a cabo un cierre de 136 tiendas a nivel global, siendo España, Francia e Italia los epicentros de esta severa reestructuración comercial. «Estamos consolidando una red comercial más eficiente y sostenible», argumentan fuentes internas de la firma.
El impacto no se ha repartido por igual entre todas las enseñas del grupo, siendo la joya de la corona la que asume el mayor peso de la transformación. Sí, nos referimos a Zara. El desglose de los cierres confirmados es un claro indicador de hacia dónde se dirige el esfuerzo logístico:
- Zara: 52 establecimientos cerrados.
- Oysho: 34 persianas bajadas.
- Zara Home: 21 locales clausurados.
- Massimo Dutti: 20 tiendas menos.
- Stradivarius: 10 cierres.
- Bershka: 1 cierre.
La única tienda del grupo que ha logrado librarse de la purga ha sido Pull&Bear, que además ha sumado dos nuevas aperturas en este periodo. A pesar del impacto visual que supone ver locales históricos vacíos, la estrategia es un éxito financiero rotundo. Gracias a esta reducción drástica de costes fijos estructurales y al imparable crecimiento del comercio electrónico, Inditex ha disparado su beneficio neto un 12 % en el mismo trimestre.
Nueva estrategia en Inditex
La decisión de cerrar todos estos locales de menor tamaño responde a una necesidad técnica: el ecosistema omnicanal. En 2024, las ventas por internet de la firma ya representaban más del 30 % del volumen total de facturación. Mantener tiendas pequeñas que no pueden albergar el stock necesario para dar soporte logístico a estas compras online había dejado de ser rentable.