El mercado de videojuegos nos acaba de dejar otra sorpresa muy agradable con el lanzamiento de GRIME II (ya disponible en PS5, Xbox Series y PC). Este título indie desarrollado por Clover Bite ha llegado pisando fuerte para reivindicar el legado de su infravalorada primera entrega, combinando a la perfección la exploración clásica de los metroidvanias con un combate exigente al más puro estilo soulslike. Es una secuela que pule sus mecánicas, amplía su bizarro mundo y demuestra que la idea de absorber enemigos y robar sus formas para el combate sigue siendo una fórmula tan fresca como adictiva.
Los números y las valoraciones de la prensa especializada confirman que estamos ante un título sobresaliente. En Metacritic, el juego ha logrado consolidarse con una nota media de 83, destacando por refinar su identidad visual y su sistema de juego. Los críticos no escatiman en elogios para resumir sus virtudes, dejando claro que el estudio ha hecho los deberes; desde el portal Game8 lo resumen a la perfección: «GRIME 2 es una mejora directa en todos los aspectos de su predecesor y redobla la apuesta en lo que lo hace genial en primer lugar».
«Una de las direcciones de arte más geniales que he visto en este género»
Pero no solo la crítica se ha rendido a sus encantos; la comunidad de Steam está igual de enganchada. Las reseñas de los usuarios ya reflejan una calificación general de «muy positivas», aplaudiendo especialmente el reto de sus plataformas y el peso de las peleas. Un jugador lo resume sin andarse con rodeos: «Increíble metroidvania con un combate mecánicamente complejo y atractivo, gran variedad de enemigos, peleas de jefes divertidas, música hermosa y una de las direcciones de arte más geniales que he visto en este género».
Lo que a simple vista podría parecer otro lanzamiento más dentro de un género bastante saturado, se convierte rápidamente en una experiencia que atrapa por su mundo y su trasfondo. Como señala otro de los usuarios en la plataforma de Valve, «la narrativa del juego es increíblemente conmovedora y llena de matices», tocando temas como la integridad artística y la obsesión. Al final, GRIME II parece que logrará hacer justicia al infravalorado título original y se posiciona por méritos propios como una de las joyas independientes imprescindibles de este año.