La propuesta del Gobierno para exigir que las llamadas comerciales y las de atención al cliente tengan prefijos diferentes ha sido bien recibida por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que acaba de avalar la propuesta. El objetivo es proteger a los usuarios y evitar las clásicas interrupciones que tan molestas resultan.
Las llamadas comerciales y de spam siguen siendo uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los consumidores en nuestro país. Pese a que el Gobierno ha endurecido el marco legal de forma considerable con el objetivo de ofrecer un extra de protección a todos los usuarios, todavía existe un largo camino por recorrer hasta que este tipo de llamadas terminen y los usuarios únicamente sean contactados cuando, efectivamente, muestren interés.
Durante las últimas horas, la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia ha publicado en su página web una nota en la que avala las dos propuestas del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y que tienen un impacto directo en cómo los ciudadanos reciben llamadas comerciales de los números de atención al cliente de las compañías.

Los servicios de atención al cliente se prestarán a través de tres números
La primera de las propuestas se ha centrado en los servicios de atención al cliente. Desde la CNMC se propone que cualquier contacto que tenga como objetivo final algún servicio relacionado con la atención al cliente se realice a través de tres vías:
- Números gratuitos: 800 y 900.
- Números con ubicación geográfica con prefijos provinciales.
- Números cortos de los operadores.
Cualquier otro número que no cumpla con una de las condiciones mencionadas previamente no podría ponerse en contacto con los clientes. El uso de las tres numeraciones mencionadas permitiría a los clientes poder tener información sobre el objetivo de dicho contacto incluso antes de descolgar la llamada, lo que ayudaría de forma considerable a evitar las interrupciones innecesarias.
Además, dicho organismo también propone tres mejoras que podrían ser muy interesantes:
- En primer lugar, que estos números sean completamente gratuitos para el consumidor cuando se quiera poner en contacto con ellos.
- Mejorar la normativa para precisar qué empresas están obligadas a adaptarse a este marco legal.
- Que la CNMC se encargue de asegurar el control del cumplimiento.
Por lo tanto, la norma podría cambiar bastante a medida que el Gobierno contemple las peticiones de dicho organismo.