La llegada de las IA es algo muy positivo en ciertos sectores, sin embargo, también peligroso en otros, dentro de los cuales podemos encontrar a los más jóvenes, quienes podrían ser más vulnerables a lo que una inteligencia artificial les diga.
Y es que, el problema de estas, no es la información que tienen, sino, en muchos casos, la que el usuario quiere obtener, pues son bastante influenciables y quieren quedar bien con el humano, dándole la razón en momentos donde no deberían.
El miedo de las IA: dan la razón a quien no quiere ver un problema
La llegada de las inteligencias artificiales ha traído cosas muy buenas: ayudan a estudiar, a crear y hasta a organizar la vida diaria. Pero con los adolescentes, las cosas pueden complicarse. Cada vez hay más jóvenes que sienten ansiedad, confusión o, en casos graves, lo que algunos llaman “psicosis digital” por pasar demasiado tiempo usando herramientas como ChatGPT.
El problema no es la IA en sí, sino cómo responde. Estas máquinas están hechas para dar la razón al usuario, para complacerlo. Y un adolescente, que todavía está aprendiendo a manejar sus emociones y opiniones, puede recibir respuestas que refuercen miedos o ideas equivocadas. Lo que parece inofensivo puede acabar generando problemas reales de salud mental.
Por eso, los expertos insisten en algo muy simple: la IA no sustituye a los adultos ni al pensamiento crítico. Los jóvenes necesitan aprender a cuestionar lo que leen, a no creerse todo y a entender que una máquina puede decir exactamente lo que uno quiere oír, sin pensar en las consecuencias.

El peligro de estas inteligencias artificiales no es que sean “malas”, sino que pueden alimentar miedos que ya existen. Dar la razón a quien no quiere ver un problema hace que la ansiedad crezca sin que nadie se dé cuenta. La mejor forma de proteger a los adolescentes es acompañarlos, hablar con ellos y enseñarles a usar la tecnología de manera consciente y segura, ya que no pueden sustituir a un profesional por una IA, la cual, cada vez más, ven desde pequeños, y puede que la tomen como algo a lo que hacer caso.