Actualmente, los Bizum son una herramienta muy cómoda para enviar y recibir pagos entre personas que no tienen el mismo banco, y quieren hacer transacciones pequeñas e inmediatas. Sin embargo, también pueden llegar a resultar un problema.
Y es que, a diferencia de una transferencia, donde adivinar un número de cuenta es un milagro, equivocarse en un dígito de un teléfono es más fácil, y darle dinero a alguien que no conocemos puede llegar a ser un problema para ambas partes.
Qué ocurre si no devuelvo un Bizum
Cuando enviamos o recibimos un Bizum por error, lo más normal es contactar con la otra persona, e intentar solucionarlo de una forma amistosa, algo que suele ocurrir la mayoría de veces. Sin embargo, esto no siempre pasa, ya sea porque la otra persona cree que puedes estar intentando estafarle, o, simplemente, porque ha visto el ingreso y se quiere hacer el loco para quedarse con él.
Esto es algo que le habría ocurrido a un taxista gallego que, en 2025, recibió el pago de un cliente por equivocación, y que, pese a que le contactó de todas las formas posibles, este no le habría devuelto el dinero, por lo que, ahora, el Tribunal de Instancia de Cambados lo habría multado con 900 euros debido a una apropiación indebida.
Es cierto que no ha sido una estafa, pero quedarse con el dinero de otra persona, sabiendo que no es tuyo, y recibiendo peticiones por parte de la otra persona para que se lo devuelvas, es un delito, y eso que hablamos de unos 35 euros, nada fuera de lo común, por lo que si las cantidades fueran mayores, es posible que la multa también, no siendo nada rentable para el «afortunado» que reciba un Bizum por error.

El problema de los Bizum no es solo un despiste aislado. Hoy en día los usamos todo el tiempo, y con eso vienen los errores: un número mal tecleado y tu dinero puede acabar en la cuenta de otra persona. En grupos de amigos o al dividir cuentas, esto pasa más de lo que pensamos.