La demanda colectiva sostiene que millones de jugadores pagaron precios inflados por juegos y contenidos digitales al no poder comprarlos fuera de la tienda oficial de PlayStation.

Un tribunal británico ha comenzado a examinar una demanda colectiva de 2000 millones de libras (unos 2340 millones de euros) contra Sony, en la que se acusa a la compañía de cobrar comisiones excesivas e injustas a millones de usuarios de PlayStation en sus compras digitales.

La demanda ha sido presentada por la activista de derechos del consumidor Alex Neill en nombre de jugadores del Reino Unido. Según los demandantes, Sony habría impedido durante años que los usuarios compraran juegos digitales o contenidos descargables fuera de su propio ecosistema, obligándolos a utilizar PlayStation Store.

Más de 12 millones de jugadores podrían recibir compensación

El caso sostiene que Sony mantuvo un sistema cerrado que limita la competencia en la distribución digital de juegos. Según el equipo legal de los demandantes, los desarrolladores que desean publicar contenidos en PlayStation deben firmar acuerdos que impiden distribuirlos fuera de la tienda oficial sin el permiso de la compañía. Esto permitiría a Sony establecer los precios de venta sin competencia directa, aplicando comisiones de hasta un 30 % por encima del precio mayorista digital, lo que según la demanda habría generado beneficios monopolísticos.

Los abogados calculan que unos 12,2 millones de usuarios que compraron juegos digitales o contenidos descargables en PlayStation durante aproximadamente los últimos diez años —hasta febrero de este año— podrían tener derecho a compensación si el caso prospera. La estimación apunta a unas 162 libras por persona (187 euros). La demanda se tramita bajo el sistema «opt-out», lo que significa que los consumidores afectados quedarían incluidos automáticamente en el proceso, salvo que decidan excluirse.

Sony defiende su modelo de negocio

Durante las primeras sesiones del tribunal, Sony defendió su sistema argumentando que permitir tiendas digitales externas en la consola podría generar riesgos de seguridad y privacidad. La compañía también explicó que las comisiones obtenidas en las ventas digitales ayudan a compensar el bajo margen con el que se venden las consolas, una estrategia habitual en el sector del hardware.

El tribunal británico prevé que el proceso dure alrededor de diez semanas. La demanda contra Sony se suma a otros casos recientes relacionados con las comisiones en tiendas digitales. Entre ellos se encuentra una demanda similar contra Steam, presentada en nombre de 14 millones de usuarios de la plataforma de PC, y el caso contra Apple por las comisiones de su App Store, que también giran en torno a porcentajes cercanos al 30 %.

Sony se enfrenta a una demanda de 2000 millones de libras en Reino Unido por las comisiones de PlayStation Store

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